domingo, 31 de mayo de 2009

Siena y San Gimignano

Otro fin de semana de viajecito a los ya pocos sitios que aún nos quedan por ver. Rumbo a la Toscana visitamos el sábado Siena y hoy domingo San Gimignano. La primera es bastante conocida tanto por su catedral como por ser el escenario del inicio de la última peli de James Bond, en la cual salen los ridículos Carabinieri protagonizando una persecución. Ridículos, si, porque, al contrario que la Guardia Civil, la Ertzaintza o, sin tirar muchos cohetes, la propia municipal, los Carabinieri más que imponer, con su aspecto dan bastante risa, pues su uniforme parece comprado en una tienda de disfraces de segunda mano. Pero bueno, no estamos para hablar de Carabinieri si no del viaje, aunque tal vez sea más importante hablar de las fuerzas de la injusticia y el desorden. Pero eso para otro día.
Siena es una ciudad muy bonita, casco histórico muy bien conservado y con unos precios bastante elevados en todo. Es lo que tiene vivir del turismo. A destacar la plaza del palacio del ayuntamiento y el exterior de la catedral. En toda la visita no entramos en ningún sitio, ya que cobraban por todo y no precisamente un precio simbólico. A modo de ejemplo, subir a la torre del ayuntamiento costaba la friolera de 9€. Una pasada.
San Gimignano es también bastante bonita, prácticamente limitada al casco medieval. Sin embargo, no hemos podido saborearla muy bien debido a la incesante lluvia que ha caido durante toda la mañana hasta entrada la tarde. Además hemos estado poquito tiempo debido a que, al contario de como pensábamos, el tren te dejaba en otro pueblo, llamado Poggibonsi, y había que subir en bus hasta San Gimignano. A la vuelta, como para que llegara el tren quedaba una horita y media, también hemos aprovechado para dar una vuelta por Poggibonsi, que no estaba del todo mal a pesar de no tener nada relevante.
En cuanto a anécdotas, la primera en Siena en el bus que no queríamos pagar y, como los billetes había que pillarlos en un estanco y no en el propio bus, el mismo revisor nos ha echado una monumental bronca al pillarnos dos veces sin billete. La segunda de gran relevancia ha sido cuando hemos llegado a Bolonia y yo no podía sacar mi bici porque había aparcada otra en "doble fila" y yo no podía sacar la mía. Total, que tras un rato intentándolo, hemos reventado el candado y he podido sacar la mía, llevándome también de regalo el sillín de la otra, que se veía más cómodo que el mío. Que se joda el/la gilipollas que la ha dejado ahí, leñe.

viernes, 29 de mayo de 2009

Otra asignatura finiquitada: Historia del Arte Chino

Y uno menos de encima. Este examen era tal vez al que más temor tenía debido a la dificultad que entraña estudiar un arte con una tradición bastante diversa de la occidental y que encima todos los nombres de personas, lugares, criaturas mitológicas, ritos y símbolos son en lenguas orientales (no sólo chino), lo cual hace la memorización más jodida. Pero al final la cosa ha ido bien. Tres imágenes a analizar, de forma más fácil tal vez que como lo hacemos en España, ya que al ser oral es la profesora la que te iba dando la guía, preguntándote cosas sobre la imagen, bien sean concretas o más genéricas sobre la época, lugar y/o estilo a la cual pertenecía la obra.
Aquí os pongo (más o menos) lo que me ha preguntado:No era esta misma, pero más o menos de la misma época y características. Qilin del Shendao (vía del espíritu) de una tumba de época medieval, siglos V-VI d.C., China meridional.Sakyamuni y Prahbutaratna (Buda histórico y Buda del pasado) en diálogo. Siglo VI d.C. (época Wei), norte de China.
Tampoco era éste, es más, el de la imagen que he puesto creo que es posterior. Guanyin, Bodhisatva de la compasión (como una especie de santos del budismo por así decirlo), en su trono del Potara, siglos XI-XII, época Song.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Somewhere over the rainbow...

Hoy por la tarde. Calor agobiante después de comer. Tengo que ir al centro a entregar unos libros a la biblioteca, pero de momento me espero, que el Sol pega fuerte. Sin embargo, mientras diferentes esculturas budistas pasaban ante mis ojos, el cielo se iba cubriendo de nubes. El viento es cada vez más fuerte y todo da señales de tormenta, por lo que aguardo un rato. Parece que la cosa amaina y me decido a ir y volver rápido. Durante la vuelta ya tronaba y yo movía pedaleaba con más celeridad para que el chaparrón no me pillase como hace un par de semanas. Me libro por unos minutos. Me pongo de nuevo al estudio y cuando la lluvia cesa, miro echo un vistazo hacia la ventana y veo el cielo anaranjado del atardecer. Me asomo y cuán es mi sorpresa de ver el arcoiris en un esplendor que yo no recuerdo haber visto jamás. Parece mentira que algo tan simple pueda sobrecoger a una persona, y, mientras uno estudia arte, comienza a pensar en cómo el ser humano ha tratado de plasmar la belleza durante milenios, pero tal vez no ha conseguido igualar a la naturaleza. Hemos intentado ir a algún lugar sobre el arcoiris, pero nunca podemos alcanzarlo. Aun así, somos felices; ¿en qué consiste si no la felicidad mas que en tratar de conseguir un objetivo? A medida que vivimos, vamos aprendiendo y caminando para acercarnos un poquito más al arcoiris, autorrealizándonos. Este Erasmus está siendo para mí uno d elos grandes pasos en ese camino. Pero el arcoiris ahí estará siempre, inalcanzable. Porque vivimos de nuestros sueños, y, si los lográramos todos, ¿de qué serviría vivir?

martes, 26 de mayo de 2009

Después de Tallin, Riga

Continuando, ya desde casa, con el relato de las aventuras por países bálticos, toca hablar de la visita por Riga.
La primera noche poca cosa hicimos: instalarnos en el albergue, donde compartíamos habitación con tres finlandeses, dos escocesas y un indio, e ir a cenar y tomar una cerveza en un sitio rollo alternativo bastante baratico con decoración a lo antro francés del siglo XIX (se llamaba Belle Epoque para más reseñas).
El día siguiente lo dedicamos a hacer el grueso de la visita por la ciudad. Para mi gusto era más bonita Tallin, pero Riga me dejó muy buen sabor de boca, sobre todo la catedral ortodoxa, donde echaron la bronca a Estefanía por cojerle a Alberto del brazo, la catedral luterana, donde subimos a lo alto de la torre para contemplar desde allí toda la ciudad, o el barrio modernista. La gran anécdota del día fue que Alberto se fue sin pagar del restaurante donde comimos y al de 5 minutos de haber salido de allí un camarero apareció corriendo para cobrar lo que se le debía. La noche la pasamos tranquilamente hablando en el albergue.
El lunes dimos otra vuelta por la ciudad más tranquilamente viendo algunas cosas que nos habíamos dejado en el tintero, como el palacio de la ciudad (no sé por qué llamado castillo) o hacer un paseillo por la ribera del río Daugava. Aprovechamos también por fin para comer en un restaurante típico. Y, tras otra noche tranquila, levantarse más o menos temprano para regresar a casa, junto a nuestras máscaras de gas, que han podido ser subidas al avión sin que pensaran que éramos terroristas, aunque Dani ha tenido que dejar la lata porque contenía líquido. No sé para que se preocupan tanto por la seguridad, si ya fliparán cuando un día suba yo un cuchillo de Chatelperron hecho con sílex...

domingo, 24 de mayo de 2009

Al habla desde Letonia

Después de haber estado por Tallin, hemos llegado sanos y salvos a Riga. Aprovechando que tenemos conexión gratuita desde el albergue voy contando un poquillo cómo nos ha ido.
Llegamos a Riga y desde aquí tiramos a Tallin en autobus. El trayecto de unas cuatro horas y media fue tranquilo y pudimos aprovechar para descansar. Además compramos billete del autobus de clase alta, que salió bastante barato, y teníamos espacio para estar cómodos y café y chocolate de máquina gratis, por lo que Alberto y yo nos inflamos.
En Tallin cambiamos (yo saque del cajero) dinero y cogimos el tranvía para ir al hostal. Nos confundimos un par de veces, primero en la dirección y luego de parada, pero tras buscar un rato llegamos. Después de instalarnos dimos una vuelta por los alrededores y buscamos un sitio para cenar. Escogimos un restaurante con decoración medieval, bastante chulo, de comida tradicional estona. Las camareras y camareros iban vestidos con vestidos de época y tal. Luego fuimos a tomar una cerveza y nos informamos sobre un par de clubs de striptease para, quizás, ir al dia siguiente.El viernes lo dedicamos a ver la ciudad, principalmente el casco histórico medieval, muy bien conservado. Visitamos iglesias protestantes y ortodoxas, cosa que no habia hecho antes, y lo cual es bastante interesante para comparar con lo católico. También entramos en una tienda de antugüedades donde Dani y yo compramos unas máscaras de gas, la mía por 2€, pues era de niño, y la de Dani por 10€, que era de adulto y más completa, con respiradero y todo.
A la noche nos fuimos de fiesta, pasando primero por el supermercado para comprar algo de comer al día siguiente y de beber a la noche, y cenando después en el Hesburger, una especie de Mierdonald's o Burryking pero de mejor calidad y más barato. Tambien aprovechamos la ocasion y en la misma discoteca donde estabamos subimos al piso de arriba a ver striptease. La jugada de meter en los tangas billetes de dos coronas estonas (0'34€) no funcionó bien; Dani dio 25 coronas y la striper se cabreó. Ni siquiera nos enseñó la rajita. Después de allí todos se fueron para el hostal menos yo, que callejee un rato y me mojé con la lluvia.Al día siguiente ya dejamos el hostal, dijimos adios a Tallin (Y a Estonia) y llegamos a Riga. Pero es es ya otra entrada.

martes, 19 de mayo de 2009

Un examen peculiar

Geografía histórica de la antigüedad era el examen que hoy tocaba hacer, tal vez el más fácil que he hecho en la carrera. A las 13:00 era la hora programada para el comienzo del mismo, pero ya que Alberto, Vicky y yo estábamos allí un buen rato antes y la profesora al pasar nos ha visto, nos ha llevado a su despacho para ir haciéndolo. Lo curioso ha sido cuando nos ha dicho "venga, pasad los tres que os lo hago juntos". De este modo, empezando por Vicky, comienza el examen para, en el momento oportuno (o más bien inorportuno) cortarle el discurso y pasarle la bola a Alberto, que, a pesar de tocarle hablar de lo que mejor se sabía (el cálculo de la rotondidad de la Tierra realizado por Eratóstenes), se ha quedado en blanco, siendo yo el que ha debido deshacer el entuerto, no sin un pequeño problema al principio de aclaración de ideas en mi mente. Después de mi intervención, Alberto vuelve a ser el objetivo, exponiendo con corrección justamente lo que dimos en la única clase a la que no habíamos acudido y que habíamos estudiado por los apuntes de Dani. Qué crack.
Otro examen al bolsillo y ya quedan solo dos. Eso si, los dos más jodidos. Tengo a los chinorris un poquillo atragantados. Si es que tienen unos nombres...

lunes, 18 de mayo de 2009

La ciudad del Concilio

Y no es Rivendel, si no Trento donde ayer nos tocó ir. A Trento teníamos pensado ir, empalmando con Bolzano, algún fin de semana entero, pero viendo que los findes escasean y que Trento se podía ver en un día, decidimos hacer el viaje de 6 horas (3 ida y 3 vuelta) en un día. Aproveché ambios viajes para estudiar un poquillo de arte chino, que ando con el tiempo apretado y más teniendo en cuenta que vamos unos días a tierras bálticas entre exámenes.
Trento es una ciudad bastante bonita, con un aire algo diferente al resto de ciudades italianas, tal vez por ser bastante germanizada (allí tienen como lengua co-oficial el alemán) debido a razones históricas. A la mañana vimos un par de iglesias y el castillo de la ciudad "castello del Buonconsiglio", que a su vez tenía varias salas a modo de museo arqueológico de la ciudad. Después de comer visitamos el centro, la plaza del duomo principalmente, donde había un festival cultural con artistas y artesanos dando rienda suelta a su creatividad en la calle y actuaciones de grupos de música y baile (y capoeira). También había un panel en el que podías dejar tu mensaje en un post-it, lo cual hicimos dejando algunas cosas para la posteridad. De la plaza me gustó mucho la fuente de Neptuno, más bonita que la de Bolonia y en la cual me hubiese gustado bañarme.
En el duomo había misa y mucha gente la primera vez que entramos, así que esperamos a más tarde, cuando la misa (unas comuniones parece ser) había terminado pero aún había bastante gente dentro, por lo que nos tuvimos que cortar un poco de liarla. En si el duomo del concilio no es nada del otro mundo salvo por el baldaquino barroco.Volviendo del centro a la estación, Dani y Estefanía se hicieron con un par de bicis que algunos descuidados o demasiado confiados tridentinos habían dejado sin candar y esperamos una horita tranquilamente en el parque junto a la estación a la hora de salida del tren.

viernes, 15 de mayo de 2009

El mercado de la Montagnola

Hace tiempo que quería dedicar una entrada al mercado de la Montagnola, un mercadillo que se realiza los viernes y sábados en Bolonia en el parque de la Montagnola, en pleno centro de la ciudad. Es como el típico mercado que también se hace en practicamente todas las localidades de España una vez por semana, pero a lo grande y con una gama de productos bastante más amplia. Así, también podríamos decir que tiene mucho de los puestos de baratijas (collares, pulseras, anillos...), camisetas y cosas de adorno que suele haber en fiestas patronales, además de otras cosas.El mercado tiene varias secciones que a veces se entremezclan: ropa y complementos de mujer, utensilios para el hogar, calzado, juguetes, gafas de sol estrafalarias, baratijas... Pero sin duda las que más llama la atención es la zona gótico-friki y "tecnololita", donde puedes encontrar desde los típicos parches y camisetas heavys hasta corsés, ropa de cuero para sadomasos (y para los que no) o gafas de aviador pasando por horteradas como minifaldas y bolsos con colores llamativos o frikadas (chulísimas por cierto) como figuras de Predator o cabezas de Terminators.También están cerca el par de puestos de camisetas humorísticas, más de una vez frecuentado por nosotros y donde Alberto me compró hace tiempo mi camiseta de "yo no he votado a Berlusconi".Como véis, puedes encontrar de casi todo y a precios bastante buenos. Sin embargo, por muchas cosas que llegue a tener el mercado de la Montagnola, le falta la magia gitana que tienen los mercadillos en España. El ir paseando por allí y no oir un grito de "niña, bragas a un euro" o "ay payo, todo barato barato, como las rebajas del Corte Inglés pero sin escaleras" le quita emoción al asunto.

lunes, 11 de mayo de 2009

Le cinque terre

Este fin de semana ha tocado moverse hacia "le cinque terre" (las cinco tierras), un "parque nacional" en la costa de la provincia de La Spezia con cinco pueblos muy bonitos todos ellos.
Para emprender la aventura alquilamos una fragoneta y nos pusimos rumbo a nuestro destino atravesando los Apeninos, parando en un par de pueblecitos y comiendo en un prado. Ya había visto los Apeninos cuando fui a Florencia con mis padres, pero la zona por la que cruzamos esta vez era bastante más bonita. También paramos un pequeño rato en La Spezia.
Tras unas cuantas horas de viaje debido al trazado de la carretera por montaña y a que un par de veces nos confundimos, llegamos a Riomaggiore, el pueblo de las Cinque Terre más al sur y donde teníamos reservada la pensión. Dejamos nuestras cosas en la pensión, que era una casa situada en lo alto del pueblo con vistas al mar, y fuimos a cenar al embarcadero para luego ir a la playa de noche, donde algunos nos pegamos un bañito. La playa era de piedras y no de arena, con su ventaja de no acabar lleno de arena pero el inconveniente de que dolía un poco al andar sobre las piedras.
Al día siguiente nos dispusimos a hacer el recorrido de 9 km a pie por todos los pueblos. El camino es, por así decirlo como un videojuego; a cada pueblo que avanzas la cosa se va complicando y, si la primera parte es corta y llana, las últimas son más largas y llenas de subidas y bajadas por la montaña. Durante el camino algunos se quedaron atrás y estuvimos todo el rato pendientes de si nos alcanzaban o no, a la par que nosotros avanzábamos cada vez más fatigosamente. En el último pueblo fuimos a la playa, donde estuvimos un ratito porque teníamos que volver atrás en tren y ayer había huelga de trenitalia, por lo que teníamos que estar al tanto de cuándo pasaba alguno.
Después de merendar cogimos la furgo y volvimos a Bolonia en un viaje más corto y tranquilo por la autopista, llegando ya de madrugada.






jueves, 7 de mayo de 2009

Desorden

Ya veis la foto; mi habitación es un maldito desorden; y eso que algunas cosas no se ven debido a la falta de perspectiva. Si ya en casa suelo tener casi todo patas arriba, aquí que no tengo a nadie que esté encima mío para que recoja el desastre se multiplica. Y todo es por vagancia. Uno va acumulando encima de las mesas o de la otra cama las cosas y dice "ya las recogeré", pero no, ahí se quedan hasta que ya da vergüenza y, entonces, se decide a recogerlo todo. Tras ello viene la semanita en la que todo está muy bien recogido y en la que mi habitación parece el modelo del orden (bueno, tampoco exageremos), hasta que de nuevo comienza a acumularse la ropa encima de la cama, papeles encima de la mesa, las zapatillas desperdigadas... Cuando esto ocurre, si yo mismo me avergüenzo a veces, no quiero ni pensar el resto cuando asoman un poquito la cabeza por la puerta.
Así que ahora ya sabéis qué me toca: recoger todo ésto para que, al menos, mi habitación parezca habitable. Y, otra vez, prometerme a mi mismo que este desastre no volverá a surgir, aunque, para qué nos vamos a engañar, se de sobra que no sucederá... ¿o si?

martes, 5 de mayo de 2009

Fin de las clases

Como reza el título, ya he acabado las clases. "¿Qué pronto, no?", diréis algunos, pero así son las cosas por aquí. Bueno, dependiendo de la facultad y las asignaturas, claro está. En Letras creo que casi todos terminamos por estas fechas, a diferencia de otras facultades que continúan todo este mes con clases, como los señores ingenieros, que ya se pegaron su tiempo largo de vacances entre trimestre y trimestre. La cosa de terminar tan pronto es debido a cómo son los italianos para los exámenes, ya que se los toman con mucha calma y necesitan dos meses largos (hasta principios de Julio) para irlos haciendo a su ritmo. Si a lo largo del curso yo he hecho 5 exámenes, ellos habrán hecho, de media, la mitad. Se suelen sorprender cuando te preguntan cuántos exámenes has hecho y se lo dices. Ahora me toca preparar los tres restantes y un trabajo sobre la revuelta de los Taiping para dejar todo finiquitado a principios de Junio y pasarme casi la totalidad de mi último mes en Bolonia tocándome los cataplines. ¡Qué bien vivimos los Erasmus!

viernes, 1 de mayo de 2009

Amanece...

Amanece el primero de mayo con una resaca del quince (o dieciseis) tras la fiesta del "chupito loco" en casa de Miguel. Después de una temporada sin salir en plan fuerte si exceptuamos tal vez el viernes en Nápoles, volvemos a la carga con motivo de los últimos días de Miguel y Alba por estos lares, en los que parece que van a poner todo y más en el asador. Hoy tienen otra preparada, pero yo desisto. Mañana la traca final vendrá mejor.
Amanece el primero de mayo después de unos días de trabajo intenso debido al examen de "Experiencias de guerra en el siglo XX", que también anduvo con buen resultado, eso si, tras otra maratoniana espera similar a la que tuve que hacer frente para historia griega. Ahora unos días de pausa para comenzar de nuevo a trabajar duro durante todo mayo.
Amanece el primero de mayo sin poder haber visto a la madrugada los trenes con destino a Roma (aquí un enlace de lo ocurrido hace dos años) abarrotados ni la manifestación en Bolonia, que debe ser también lo suyo. También ha habido conciertos en la plaza mayor y plaza Verdi, a los que, por falta de fuerzas mayormente, no he podido acudir.
Amanece el primero de mayo y, a pesar de estar herido en combate, sigo aquí para dar guerra el tiempo que queda. El final del túnel está cada vez más cerca, pero hasta llegar a él quedan aún cosas que vivir y contar.
Amanece con ganas de comerme el mundo... y unas ricas croquetas