miércoles, 10 de junio de 2009

Supermercados y cajeras

Una de las cosas que uno ha de aprender cuando está fuera de casa es a hacer la compra; bueno, más que a hacer la compra, a comparar precios, calidades buscando hacer el menor daño posible al bolsillo. Aquí en Italia hay unas cuantas cadenas de supermercados, algunas nacionales y otras extranjeras y también conocidas en España. De los supermercados más importantes de Italia, si no el que más, es el COOP (de cooperativa). Es un supermercado de precio medio-alto, y tiene la curiosidad de posser dos marcas blancas, la propia de nombre COOP y una cuyo símbolo en un euro, como si de un euroahorro se tratase. Esta segunda es bastante barata y de calidad nada desdeñable. El segundo en importancia tal vez sea el Esselunga, un supermercado que presume de tener los precios más bajos de Italia aunque no siempre es así; principalmente en fruta, verdura y carnes es la mejor opción para comprar, sobre todo en lo relativo a esto último, pues hay gran variedad y a buen precio, cosa que le falta al Lidl donde normalmente compro yo. El tercero, al menos por estos lares, es el Conad, que suelen ser supermercados más pequeños. La marca blanca del Conad es de precio medio y de calidad buena. Cerca de la residencia tenemos un Conad de éstos asociado al Leclerc, supermercado de capital francés. Al parecer éste funciona como si de un Leclrec se tratase pero entre sus productos tiene la marca blanca del Conad y también sirve la tarjeta de socio del Conad. Este hipermercado es en general carillo, y por eso a pesar de ser el que más cerca tengo no suelo comprar en él salvo algunos productos en concreto, como pan, mis queridos chocapic o productos en oferta. Como ya he dicho, yo compro en el por todos conocido Lidl, con buenos precios y ofertas y que me pilla a unos 10 minutos de casa.
Y, hablando de supermercados, también es interesante hablar de las cajeras (y cajeros) en Italia; en general, son más lentos que una tortuga con artrosis; parece que no tengan sangre en el cuerpo. No sé si será que estoy acostumbrado a que en España hagan todo a la carrera, pero es que aquí da la impresión de que analizan minuciosamente cada producto al pasarlo por caja. Se toman una calma espectacular, pero son las del Leclerc las que se llevan la palma. Tal vez influya el que no sean adorables jovencitas que te alegran la vista cuando vas de compras, si no cuarentonas y menopáusicas. Y ese es otro factor por el que no suelo ir demasiado al Leclerc; las colas en caja se hacen eternas y te da tiempo hasta en pensar qué vas a hacer con tu vida dentro de diez años. Las odio.

1 comentario:

Alberto dijo...

Vete al Inn's supermercato, que en diez segundos se hacen un carro entero. Además tienen que luchar -verbalmente- contra decenas de mendigos que piden dentro del súper. Sí amigos, en Italia la mendicidad dentro de un negocio parece que esté a la órden del día.

Sin embargo el supermercado que más me gusta no está aquí. Mercadona. ¿Qué es de mi vida sin productos Hacendado? Además follar con alguien feo con una bolsa de Mercadona en la cabeza tiene su morbo. Pero jamás de los jamases lo intentaría con alguien que en su cabeza se pudiese leer "Conad". Joder, si para colmo parece que sea coño en gallego...