jueves, 25 de junio de 2009

Del nacionalismo italiano

Si los gabachos tienen fama de chauvinistas, los italianos no se quedan tampoco muy cortos, manifestando un nacionalismo que en muchas ocasiones roza el ridículo. Tal vez por sentirse, como ocurre en mayor medida en España, un país en riesgo de romperse (como diría algún pepero) y por la fuerte herencia del fascismo, unido a la nostalgia por tiempos mejores en los años 60 y 70, los años del miracolo italiano. Si a Alemania, como bien suele decir Dani, le quitaron el nacionalismo a base de hostias, en Italia no ocurrió así, e incluso el seguramente sobrevalorado movimiento partisano ha sido utilizado como afirmación nacionalista frente al nacionalismo fascista. Bueno, esto necesitaría una disquisición más larga y menos confusa, pero no hay tiempo ni ganas ahora de escribirla.
El caso es que el nacionalismo italiano es bastante fuerte, seña del cual es la presencia del señor Berlusconi en el puesto de primer ministro. Pero esto no sería demasiado diferente a lo que ocurre en muchos lugares de España si no fuese porque este nacionalismo se manifiesta en el día a día en un, podríamos llamarlo así, eslogan: Producto 100% italiano.Lo más cojonudo es que muchos de estos productos serán extranjeros pero con envasado italiano; vamos, como hacían hace años con el aceite de oliva.

1 comentario:

Dani dijo...

Lo del aceite lo siguen haciendo, los muy perros.