sábado, 27 de junio de 2009

Bolonia, ciudad de museos

Cuando uno vive en un lugar extrañamente siempre va a otros sitios de turismo sin haberse preocupado primero por ver lo que tiene al lado de casa. Les ocurre a muchos bilbaínos con el Guggenheim, a madrileños con el Prado y aquí me ha ocurrido con bastantes cosas de Bolonia, especialmente los museos y algunas iglesias. Por eso, tras haber terminado todos los quehaceres académicos no queda otra cosa que hacer que hacer el tour cultural boloñés. Bolonia cuenta con una gran cantidad de museos (algo más de 30), unos más interesantes y otros menos, y la mayoría de entrada gratuita. Si me hubiese puesto las pilas antes, podría haber visto casi todos, pero sólo ha dado tiempo para los más relevantes.
Los museos universitarios del palacio Poggi: El palacio Poggi, situado en Via Zamboni, además de ser la sede de la facultad de Estudios lingüísticos y orientales y albergar la oficina de relaciones internacionales entre otras cosas, tiene entre sus muros tres museos. El primero y principal es el de por si denominado museo del palacio Poggi, dedicado a diversas ramas de la ciencia, sobre todo biología, pero también geología, geografía, astronomía, química... En él hay desde fósiles y animales disecados hasta cañones. Lo que más me gustó fue una muestra de reproducciones de posiciones extrañas de salida de un feto y de fetos con malformaciones, con cosas tan gores como un bebé decapitado porque al tirar de él para que saliese del útero se había quedado ahí atascada la cabeza.
Lo segundo que vimos fue el museo della specola, situado en la torre del palacio y al que había que ir con las visitas guiadas ya programadas. La torre fue lugar de observación y de estudio astronómico, por lo que alberga utensilios varios, entre ellos un innovador (para su época) telescopio antecedente de los telescopios contemporáneos. También es interesante el subir a lo alto de la torre y ver toda Bolonia desde allí, sin mucho que envidiar a Asinelli, la torre más alta de la ciudad.
Por último está el museo de la vida estudiantil, con reproducciones de habitaciones en diferentes épocas, fotos, objetos etc... Lo que más nos gustó fue una rockola con música de los años 30, 40, 50 y 60 y la zona con uniformes de goliardos y hasta había uno de un tuno.
Museo arqueológico: El museo arqueológico de Bolonia cuenta con una colección bastante extensa. En el piso subterráneo está la colección perteneciente al Antiguo Egipto, bastante bien organizada y con cuadros explicativos de las diferentes épocas. En el piso superior se encentran los restos griegos del sur de Italia, etruscos, y romanos, además de algunas cosas más antiguas de la edad del bronce. Por último hay una sala con reproducciones en yeso de obras escultóricas griegas y romanas conocidas, desde el auriga de Delfos hasta un busto de Trajano pasando por el Discóbolo de Mirón.
Museo cívico medieval: De los que más me ha gustado. Contiene una vasta colección de objetos medievales y modernos, más o menos hasta los siglos XVII-XVIII; objetos de la vida cotidiana, libros, sepulcros, reliquias, armamento... de casi todo se puede encontrar. Destaca la presencia de objetos orientales, sobre todo islámicos pero también del extremo oriente, como un par de representaciones de Buda. Personalmente lo que más me gustó fue la exposición de armas y armaduras, toda una delicia.
Museo de arte moderno: El conocido como MAMBO (Museo d'Arte Moderna di Bologna) es eso, un museo de arte moderno. La muestra fija está en el piso inferior, mientras que las temporales en el superior. Como es de esperar del arte moderno, tiene sus cosas bonitas y sus cosas que dices "eing?".
Museo de la resistencia: Dedicado a la resistencia partisana, es un museo pequeño, con solo tres salas. Una está dedicada al antifascismo italiano en general antes de la guerra, centrándose sobre todo en los voluntarios de las Brigadas Internacionales en la Guerra Civil española. Otra está dedicada a los comienzos de la resistencia y su evolución en toda Italia y por último la sala dedicada a la resistencia en Bolonia y su área circundante. Lo que muestra el museo es un poco cargante en el sentido de "no, si todos éramos entonces partisanos y los malos eran los nazis que nos invadieron".
Museo Ducati: Visita obligada para los amantes de las motos e interesante para el resto. Para ir hay que reservar la visita guiada con antelación, y la verdad es que hay bastantes problemas para conseguir hueco. La visita consiste en una visita a la fábrica, mostrando todo el proceso de montaje (nosotros tuvimos la surte de verla en funcionamiento) y el museo histórico, donde se da un repaso a la historia de Ducati y a todos los modelos de motos.
Museo eclesiástico de Santo Estéfano: Dentro de la iglesia de Santo Estéfano hay también un pequeño museo con objetos y reliquias de la propia iglesia.
Colección de arte comunal: Situada en el palacio d'accursio, en plena plaza mayor, alberga una pequeña colección de obras autóctonas, en su mayoría frescos. En el mismo palacio está también el museo Morandi, dedicado a la obra del pinto boloñés Giorgio Morandi.