domingo, 19 de abril de 2009

Dos días en Génova

Sin parar tranquilo, ni siquiera para el gran deber de estudiar, ya que pronto toca un nuevo examen, nos hemos pasado este fin de semana por Génova. Como es de estas ciudades, por así decirlo, a media distancia (entre 3 horas y media y 4 de viaje) y hay bastante que ver, decidimos reservar en albergue como otras tantas veces, alojándonos en uno que estaba bastante a tomar por culo del centro, sobre todo teniendo en cuenta que se situaba en una colina y la subida era todo curvas. Esol si, desde allí había unas vistas maravillosas y no era caro (16'50€, aunque no incluía desayuno). Y el punto económico ha sido lo mejor del viaje, ya que ni a la ida ni a la vuelta hemos pagado billete de tren, primero por los dos transbordos que tuvimos que hacer y lo segundo porque estaba el tren tan abarrotado que el revisor no podía ni pasar; y porque hemos pillado, de casualidad, la semana de la cultura en Génova, resultando así unos cuantos museos y sitios a visitar gratuitos. De este modo, el sábado lo dedicamos a pasear y ver la ciudad, de la que yo destacaría no el puerto, que es lo más conocido, si no un parque que hay en torno al museo de arte oriental, que me entusiasmó. Y hoy domingo hemos visitado el Palacio real de los Saboya, con visita guiada gratuita y todo, los jardines de otro palacio y el museo marítimo. Y para llenar el estómago, hemos tirado de kebabs, la mejor solución calidad-precio económico (y quien me hable ahora del Mierdonald's lo mato). Nos planteamos hacer aperitivo como recomendaba la mini-guía que nos dieron en el albergue, pero nos percatamos antes de tiempo de que no eran como en Bolonia, una suerte de buffet libre donde puedes saciar con creces tu apetito, si no que consistía en, con la bebida, un par de tapas por así decirlo.
Y poco más que decir sobre esta ciudad, agradable, simpática y de buen ver, así como la multitud de señoras que ejercen un digno oficio cerca de los muelles de la misma.

PD: Ya subiré fotos, que yo no llevé la cámara

2 comentarios:

Alberto dijo...

Parece que las mujeres del puerto también eran agradables, simpáticas y de buen ver. ¡Y te reclamaban!

agu2v dijo...

Génova me faltó. Una de las cosas pendientes para cuando vuelva a mi qerida Italia.