lunes, 20 de abril de 2009

Francesco me toca las pelotas

Como muchos sabréis ya, Francesco es mi compañero de piso italiano. Dicen que la convivencia a veces desgasta las relaciones, pero en este caso ni siquiera podríamos achacárselo a eso, ya que las cuatro veces contadas que hablamos durante la semana no podrían calificarse como "convivencia". El caso es que este personaje cada vez me cae peor, por pequeñas razones amontonadas una sobre otra:
- Todo debe estar en orden, el freadero recogido, no puedes dejar la limpieza para un día más tarde si tienes algun problema... te vendrá con mala cara reprochándotelo, pero, ahí está el tema, él también deja sus cosas del desayuno a las mañanas en el fregadero cuando tiene prisa o se pasa de fecha en la limpieza. Aún recordamos Cagdas y yo, cuando éste aún vivía con nosotros, la monumental bronca que le hechó al volver de Verona por dejar un día platos sin fregar... ¡cuidado, que había que tenido que limpiarse uno para poder comer!
- Me sigue hablando en inglés, a pesar de haberle repetido varias veces que prefiero hablar en italiano para practicar. Pero parece no entrarle en la cabeza. De este modo, nuestras conversaciones son d elos más cómicas: el habllando en inglés y yo en italiano, para ver si se da por fin cuenta. Pero no. Erre que erre con el inglés. Que además va con aires de que sabe mucho y realmente no habla demasiado bien que digamos. Y escribir notas peor: "Wensday", "Eri went here", "chained for a best world"...
- Ahora parece estar menos tiquismiquis, pero antes se quejaba por la música de Cagdas o el ruido cuando venía alguien a la cocina y él estaba en el cuarto. Pero claro, su novia puede gritar cuando follan de tal manera que se entere toda la residencia.
- Su novia es una repelente. No sólo porque grite como una descosida cuando folla, si no porque su voz de pito-ñoña-tontita es un poco insoportable. Cuando dice "Ciao" parece un gatito maullando. Y es tan torpe que ya me ha roto un par de cosillas por acidente.
- Le escandaliza o le da asco cualquier cosa: que lleves la cara pintada en carnavales, que cortes el pelo a alguien, que haga calor y estés sin camiseta por casa...
- Lo suyo es suyo y de nadie más. No uses un plato o algo que es suyo y te vea, que te pone mala cara. A mi personalmente me da igual que usen algo mio si yo no lo estoy utilizando en ese momento, pero parece que a el no. Lo más gracioso es que tiene algunos utensilios de buena calidad guardados en su habitación para que nadie las toque.
Bueno, pensándolo bien, tampoco parece que sea para tanto. Y no lo es. Pero a veces toca la moral. A Cagdas ya se la tocó bastante. A mi, como me la resbala un poco más, me da un poco igual. Además, gente tiene peores compañeros. O si no que hable el señor Alberto y nos cuente su experiencia. Eso si que es convivecia y lo demás son tonterías.

2 comentarios:

agu2v dijo...

Eso pasa. Viviendo fuera de casa lo importante son los compañeros, no el tamaño de la habitación ni lo hecha mierda q esté la casa. En mi caso tuve suerte y mis compis (4 españoles y una italiana) acabaron siendo como mis hermanos. Pero es cuestión de suerte.

ilargia dijo...

Jajajajjaja me descojono!! que locura