sábado, 7 de marzo de 2009

Ésta historia es interminable...

Y vuelvo a la carga para hablar, por enésima vez, de la gafada que tengo con la bici.
Comenté algun día que mi bici andaba jodida; tenía la rueda de atrás hecha un 8 y, lo que era peor, un pedal medio cascao. Así que decidí comprarme una nueva (bueno, "nueva") y gracias a Arnau conseguí el número de "Biciman", un tío al que le llamas y en no mucho tiempo se te presenta con una bicicleta de las características que le pidas. Pues bien, quedé con él pero, tras una hora esperando, el Biciman seguía sin aparecer. Además, yo le llamaba y el tío no respondía, por lo que, cansado, me fui. Al d euna hora y pico, caminando con Alberto, vimos a unos d elos que andan vendiendo biciletas por la calle, y tras un par de regateos le compré una que estaba bastante guay por 15€. Pero la mala suerte tenía que volver, y esta misma mañana la rueda de atrás estaba desinflada. Ale, otra vez manos a la obra a hacer un arreglo. Menos mal que puedo aprovechar las cámaras de las ruedas de la bici antigua. De momento, a viajar un par de días en bus mientras mi bici esté, ahi solita en la Plaza Verdi.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

biciman y todo jajajaa
a ver cual es el proximo captulo de esto

Alberto dijo...

Mientras no nos la roben en cuatro días!