martes, 30 de junio de 2009

El baúl de los recuerdos

Los recuerdos es lo que mejor que tenemos de una gran experiencia como ha sido para mí y para todos este Erasmus. Recuerdos que permanecen en la memoria, momentos inolvidables, pero también pequeños objetos que a lo largo de la aventura han ido significando algo para nosotros. Por eso, Alberto y yo decidimos juntar todos esos objetos casi inútiles que hemos ido acumulando en nuestras casas debido a diversas causas: cosas encontradas, robadas, tomadas prestadas, medio regaladas… De este modo metimos en nuestro particular baúl (una caja de correos) cosas tan pintorescas como unas llaves de coche a una revista lefada de Ryanair, pasando por las gafas rotas de Alberto, las bombillas que hemos ido robando en iglesias, el recibo del viaje a Nápoles de ESN o tuercas de bicicletas. Cosas que inútiles, si, pero que en el fondo tienen un significado para nosotros. Guardado todo en la caja, nos dirigimos con pala en mano al parque frente a mi residencia y allí la enterramos para, seguramente ser descubierta por cualquiera, o, lo menos probable, encontrarla nosotros en una futura visita a Bolonia.

domingo, 28 de junio de 2009

El caso AEGEE-Bologna

Este Erasmus ha dado para todo, incluso para vivir en primera persona una trama de corrupción protagonizada por la sede boloñesa de la asociación AEGEE, y más en concreto por su presidente, Francesco Masetti, y la tesorera Katia Trebbi.
El caso es que en Marzo reservamos un viaje organizado por esta asociación para Croacia, el cual yo cancelé algo más de un mes antes por no poder ir. Aquí comenzó el gran engaño, cuando me prometieron que me devolverían el dinero a mi cuenta y no l hicieron. Al insistir decían que tardaría un poco la transferencia etc... comenzando a dar largas. El viaje finalmente se pospuso (después nunca fue realizado realmente) y Alberto, Estefanía y Dani, que también habían reservado, fueron a reclamar el dinero. Comenzamos a demandar el dinero en efectivo, sin transferencias ni nada, ya que visto lo visto, podían meternosla doblada. Nos mandan ponernos en contacto con el presidente por e-mail y demás para que nos devuelvan el dinero en metálico, comenzando así una larga serie de mentiras y burlas en nuestra cara. En una de nuestras visitas a la oficina descubrimos que hay más gente en nuestro caso y que incluso dos franceses esperaban aún dinero de un viaje realizado en Junio del año pasado. Las cosas van llegando a tal punto que finalmente nos prometen una transferencia a través de Western Union, la cual resulta ser, sin extrañarnos demasiado, totalmente falsa, ya que el archivo que nos envían por mail con los supuestos datos de transferencia no es más que un .dll cambiado por .jpg y que, obviamente, no se abría. Es entonces cuando decidimos pasar a la acción poniendo una denuncia en la policía, la cual, hasta la fecha, no ha servido de nada. La historia continúa con un encuentro cara a cara con el estafador Masetti y una amenaza de denunciarnos a nosotros por calumnias. Es entonces cuando en la enésima visita a la oficina nos encontramos con que hay una zorra vendida erasmus belga y un negro 4x4 actuando como poli bueno y poli malo respectivamente. Queriendo explicacione spor lo que estaba pasando, el negro no hacía otra cosa que empujar a Dani e impedirnos la entrada. Es entonces cuando llegan Ramón y Celia, otros dos españoles en el mismo caso que nosotros, y que nos dicen que más tarde vendría un abogado para gestionar otra estafa por un viaje a la Apulia. Y es que esta asociación había organizado un viaje en el cual no había pagado ni alojamiento ni transporte de vuelta, dejando tirados a los erasmus al primer día de viaje, una vergüenza. Y eso mismo ya había ocurrido anteriormente en un viaje a Innsbruck. Nos enteramos también que AEGEE-Bologna había sido expulsada en Abril por AEGEE Internacional, por lo que estaban utilizando el nombre de la asociación ilegalmente. Esa tarde se reúne un nutrido grupo de Erasmus a reclamar lo que es suyo. Masetti acude a firmar unos papeles en los que legalmente se obliga a devolver el dinero antes del 30 de Junio acompañado de dos guardaespaldas, el negro de antes y otro aún más cachas. La operación organizada por el portugués Antonio Abrantes parece ser todo un éxito, y hasta la prensa acude a dar cuenta de los hechos. Nos proporcionan también el modo de contactar con el abogado, que además fue miembro de ESN y se siente bastante identificado con el problema. De este modo, acudimos a una cita con él y decidimos dar el golpe final, la única posibilidad que nos queda por ser nuestro caso diferente al de la Apulia: llevar el caso por la vía penal. Tal vez nuestro odiado estafador nos devuelva el dinero al ver la gravedad de las acusaciones; lo más seguro es que tengamos que esperar mucho tiempo para que todo esto se resuelva. Pero no sólo por el dinero, si no por nuestro orgullo, continuaremos adelante.

sábado, 27 de junio de 2009

Bolonia, ciudad de museos

Cuando uno vive en un lugar extrañamente siempre va a otros sitios de turismo sin haberse preocupado primero por ver lo que tiene al lado de casa. Les ocurre a muchos bilbaínos con el Guggenheim, a madrileños con el Prado y aquí me ha ocurrido con bastantes cosas de Bolonia, especialmente los museos y algunas iglesias. Por eso, tras haber terminado todos los quehaceres académicos no queda otra cosa que hacer que hacer el tour cultural boloñés. Bolonia cuenta con una gran cantidad de museos (algo más de 30), unos más interesantes y otros menos, y la mayoría de entrada gratuita. Si me hubiese puesto las pilas antes, podría haber visto casi todos, pero sólo ha dado tiempo para los más relevantes.
Los museos universitarios del palacio Poggi: El palacio Poggi, situado en Via Zamboni, además de ser la sede de la facultad de Estudios lingüísticos y orientales y albergar la oficina de relaciones internacionales entre otras cosas, tiene entre sus muros tres museos. El primero y principal es el de por si denominado museo del palacio Poggi, dedicado a diversas ramas de la ciencia, sobre todo biología, pero también geología, geografía, astronomía, química... En él hay desde fósiles y animales disecados hasta cañones. Lo que más me gustó fue una muestra de reproducciones de posiciones extrañas de salida de un feto y de fetos con malformaciones, con cosas tan gores como un bebé decapitado porque al tirar de él para que saliese del útero se había quedado ahí atascada la cabeza.
Lo segundo que vimos fue el museo della specola, situado en la torre del palacio y al que había que ir con las visitas guiadas ya programadas. La torre fue lugar de observación y de estudio astronómico, por lo que alberga utensilios varios, entre ellos un innovador (para su época) telescopio antecedente de los telescopios contemporáneos. También es interesante el subir a lo alto de la torre y ver toda Bolonia desde allí, sin mucho que envidiar a Asinelli, la torre más alta de la ciudad.
Por último está el museo de la vida estudiantil, con reproducciones de habitaciones en diferentes épocas, fotos, objetos etc... Lo que más nos gustó fue una rockola con música de los años 30, 40, 50 y 60 y la zona con uniformes de goliardos y hasta había uno de un tuno.
Museo arqueológico: El museo arqueológico de Bolonia cuenta con una colección bastante extensa. En el piso subterráneo está la colección perteneciente al Antiguo Egipto, bastante bien organizada y con cuadros explicativos de las diferentes épocas. En el piso superior se encentran los restos griegos del sur de Italia, etruscos, y romanos, además de algunas cosas más antiguas de la edad del bronce. Por último hay una sala con reproducciones en yeso de obras escultóricas griegas y romanas conocidas, desde el auriga de Delfos hasta un busto de Trajano pasando por el Discóbolo de Mirón.
Museo cívico medieval: De los que más me ha gustado. Contiene una vasta colección de objetos medievales y modernos, más o menos hasta los siglos XVII-XVIII; objetos de la vida cotidiana, libros, sepulcros, reliquias, armamento... de casi todo se puede encontrar. Destaca la presencia de objetos orientales, sobre todo islámicos pero también del extremo oriente, como un par de representaciones de Buda. Personalmente lo que más me gustó fue la exposición de armas y armaduras, toda una delicia.
Museo de arte moderno: El conocido como MAMBO (Museo d'Arte Moderna di Bologna) es eso, un museo de arte moderno. La muestra fija está en el piso inferior, mientras que las temporales en el superior. Como es de esperar del arte moderno, tiene sus cosas bonitas y sus cosas que dices "eing?".
Museo de la resistencia: Dedicado a la resistencia partisana, es un museo pequeño, con solo tres salas. Una está dedicada al antifascismo italiano en general antes de la guerra, centrándose sobre todo en los voluntarios de las Brigadas Internacionales en la Guerra Civil española. Otra está dedicada a los comienzos de la resistencia y su evolución en toda Italia y por último la sala dedicada a la resistencia en Bolonia y su área circundante. Lo que muestra el museo es un poco cargante en el sentido de "no, si todos éramos entonces partisanos y los malos eran los nazis que nos invadieron".
Museo Ducati: Visita obligada para los amantes de las motos e interesante para el resto. Para ir hay que reservar la visita guiada con antelación, y la verdad es que hay bastantes problemas para conseguir hueco. La visita consiste en una visita a la fábrica, mostrando todo el proceso de montaje (nosotros tuvimos la surte de verla en funcionamiento) y el museo histórico, donde se da un repaso a la historia de Ducati y a todos los modelos de motos.
Museo eclesiástico de Santo Estéfano: Dentro de la iglesia de Santo Estéfano hay también un pequeño museo con objetos y reliquias de la propia iglesia.
Colección de arte comunal: Situada en el palacio d'accursio, en plena plaza mayor, alberga una pequeña colección de obras autóctonas, en su mayoría frescos. En el mismo palacio está también el museo Morandi, dedicado a la obra del pinto boloñés Giorgio Morandi.

jueves, 25 de junio de 2009

Del nacionalismo italiano

Si los gabachos tienen fama de chauvinistas, los italianos no se quedan tampoco muy cortos, manifestando un nacionalismo que en muchas ocasiones roza el ridículo. Tal vez por sentirse, como ocurre en mayor medida en España, un país en riesgo de romperse (como diría algún pepero) y por la fuerte herencia del fascismo, unido a la nostalgia por tiempos mejores en los años 60 y 70, los años del miracolo italiano. Si a Alemania, como bien suele decir Dani, le quitaron el nacionalismo a base de hostias, en Italia no ocurrió así, e incluso el seguramente sobrevalorado movimiento partisano ha sido utilizado como afirmación nacionalista frente al nacionalismo fascista. Bueno, esto necesitaría una disquisición más larga y menos confusa, pero no hay tiempo ni ganas ahora de escribirla.
El caso es que el nacionalismo italiano es bastante fuerte, seña del cual es la presencia del señor Berlusconi en el puesto de primer ministro. Pero esto no sería demasiado diferente a lo que ocurre en muchos lugares de España si no fuese porque este nacionalismo se manifiesta en el día a día en un, podríamos llamarlo así, eslogan: Producto 100% italiano.Lo más cojonudo es que muchos de estos productos serán extranjeros pero con envasado italiano; vamos, como hacían hace años con el aceite de oliva.

martes, 23 de junio de 2009

Las chicas del vial

Como en toda gran ciudad, en Bolonia no podrían faltar las prostitutas, esas mujeres cuyo trabajo es a menudo menospreciado sin ser reconocida la gran labor social que realizan. Y Bolonia es una de esas ciudades que no acepta que estas chicas ejerzan en la calle y puso a finales del año pasado el punto de mira sobre ellas con un edicto comunal que prohibía el ejercicio de su profesión en las calles. Según he oído, en Septiembre el vial boloñés (la zona que circuncida el centro histórico medieval, en los que era la antigua muralla) estaba atestado de mujeres de vida alegre, para al mes siguiente casi desaparecer. Al irse relajando la vigilancia extrema que siempre hay cuando una ley es nueva, han ido saliendo de la cueva y puesto a trabajar de nuevo, eso si, con bastante más discreción, yendo, por lo general, bastante tapaditas. Además, a pesar de que de vez en cuando te dicen "pompina, pompina" (mamada, mamada), sólo aceptan clientes que vayan en coche, rehusándolo hacerlo en la calle e incluso en una casa. Ocupan 2/3 del vial más o menos, siendo la zona donde no se las suele ver la que va desde la estación hasta la puerta San Vitale o incluso la puerta Mazzini. El resto está salpicado por simpáticas chicas, de procedencia rumana o búlgara o africana; las primeras son mayoría, mientras que las negras suelen dominar en la parte alta del vial, entre Castiglione y Saragozza. Se las suele identificar porque se colocan normalmente en las paradas de autobús, donde, evidentemente, no pasa ningún autobús a esas horas.
A parte de en el vial, hay otra zona bastante frecuentada, la via Stalingrado. En esta zona cabe destacar que en un par de calles perpendiculares se sitúan las travestis y transexuales, las cuales además suelen estar dentro o junto a su coche, facilitando su captación de clientes sin vehículo motorizado de cuatro ruedas. También he visto un par de veces al volver a casa por este lado a prostitutas de color junto a la parada del autobús del centro comercial del Via Larga (donde está el Leclrec).
¿Precios? Lo que hemos preguntado, 30€ un completo, no sé si negociables o no.

domingo, 21 de junio de 2009

Llega el verano

Si el calor ya empezó hace casi dos meses, el verano no comienza oficialmente hasta mañana y para celebrar su llegada, a falta de hogueras de San Juan, en Bolonia tienen una tradicional fiesta Par tot parata, en la que se hacen desfiles, bailes y conciertos y la gente va disfrazada. Bueno, eso de que va disfrazada lo podríamos entrecomillar, ya que casi nadie lo iba y en su mayoría tan sólo se pintaban cuatro chorradas por la cara. Así que, medio engañados, Alberto y yo nos costumizamos nuestros caretos aprovechando el maquillaje sobrante de carnavales para disfrazarnos del revisor payaso de Trenitalia, primo bastardo de el Joker pero tan cabrón como él.
De esta guisa nos dirigimos al parque de la Montagnola, donde hacen el mercadillo, y allí quedamos con Fabio, Thiago, Paco, Blanca y compañía. Cuando llegamos la gente ya llevaba bastante tiempo, desde la tarde, de fiesta y bebercio y casi todos iban desfasadísimos. Lo más guay eran los grupos de gente con instrumentos, mayormente bongos y tambores, que daban bastante marcha a la noche. Si no fuese porque el cansancio por noches precedentes pudo conmigo, me habría quedado disfrutando de la velada un buen rato más. Además, me picaba la cara y fue bastante jodido quitarme el maldito maquillaje, dejando el lavabo hecho un Cristo.

viernes, 19 de junio de 2009

Mil formas de preparar pasta

Cuando uno oye hablar de gastronomía italiana, en lo primero que piensa es en la pasta y en la pizza. Pero aunque haya bastantes más cosas que degustar en Italia (aun así, la gastronomía española es muchísimo más extensa creo yo), es la pasta la que verdaderamente ocupa el lugar central de la dieta de un italiano. Tanto es así que
diría que no son capaces de estar dos días seguidos sin comerla. Y tal vez sea porque comer siempre lo mismo sea cansino, los italianos han inventado mil y un formas de preparar la pasta, tanto en sus formas como, principalmente, en sus salsas.
El tema de las formas es, básicamente, diferenciar entre pasta corta (macarrones) y pasta larga (spaghetti, tallarines), pasta rellena (tortellini, ravioli) y pasta en placas (lasaña, canelones). Por lo demás, las formas es un poco ridículo, porque el sabor es el mismo. Aun así, los italianos, con no mucha lucidez diría yo, están muy orgullosos de tener cientos de formas de pasta. Baste un ejemplo de mi compañero de piso Francesco, que siempre alardea de ello y se enorgullece de poder comer pasta con forma de rueda... ya ves tú.
En cuanto a las salsas, éste es el punto fuerte de la pasta italiana, ya que las hay por decenas.
Comenzamos pues por el ragú, es decir, la salsa boloñesa, que aquí suele acompañar a los tagliattele (tagliattelle alla bolognese). La salsa se compone principalemnte de tomate triturado y frito y carne picada, preparado con su cebollita, pimiento, zanahoria rallada... y cocinado a fuego lento durante horas (bueno, eso el tradicional, un servidor no emplea tanto tiempo).
Otra de las más conocidas es la carbonara, que, al contrario de como suele ser elaborada en España, está elaborada con huevo, panceta o bacon y pimienta negra, no nata, ya que con nata es denominada panna e prosciuto (nata y jamón) y no carbonara. A la carbonara también se le suele añadir cebolla, aunque no siempre, u otros condimentos para dar sabor. Inspirándome en la carbonara también realicé una vez la pasta con huevo batido y champiñones o también la he elaborado con chorizo. Parecida a la panna e prosciuto existe una salsa elaborada con salmón en vez de jamón, y yo un día, a falta de salmón, la preparé con panga.
Otro grupo de salsas son los pestos. El pesto principal es el genovés, cuyo ingrediente principal es la albahaca machada con aceite de oliva, ajo y, a veces, piñones. Algunos lo preparan añadiéndole patata e incluso zanahoria cocida en el momento de servir. Junto al pesto genovés existen otros como el pesto siciliano (trapanés), al cual se añade tomate pelado o el calabrés, cuya base no es la albahaca si no el pimiento.
Todas estas salsas se sirven junto a queso rallado, bien sea parmesano o padano. El segundo suele ser más barato y es el que yo utilizo.
Por último merece mención la forma tradicional de preparar tortellini, originarios por cierto de la región de Emilia-Romaña, y que es en sopa. En cualquier restaurante boloñés será difícil encontrarte con los tortellini acompañados de alguna salsa (tal vez la panna e prosciuto) y se sirven casi siempre en brodo, es decir, caldo.
Casi todas las salsas puedes encontrarlas ya preparadas en el supermercado, especialemente las más conocidas (alla arrabiata, con ricotta, con aceitunas...). Además, casi cada región iatliana tiene sus salsas características.Aun así, siempre puedes ser creativo y hacer tú mismo tus propias salsas con los ingredientes que más te convengan o que más tengas a mano. Todo es cuestión de probar y de ir cambiando los típicos macarrones con tomate y chorizo por un nuevo mundo de sabores.

miércoles, 17 de junio de 2009

Quemados en Rumanía

Otra vez fuera de las fronteras italianas marchamos en avión Ryanair desde Bolonia a Constanta, una ciudad a orillas del Mar Negro. A diferencia de otros viajes, éste ha sido bastante más tranquilo, aunque no sin un par de sobresaltos.
Tanto la llegada como la marcha vuelta a casa han sido por ejemplo dos momentos un poco extraños y a destacar debido a los medios de transporte. Tanto a la ida como a la vuelta hemos viajado en minibuses en los que viajaban más personas que las que la capacidad del vehículo permitía y, más que nada a la vuelta, nos han timado descaradamente, cobrándonos a la vuelta el doble que a la ida. Aun así la cosa no ha sido cara porque los precios eran, por lo general, muy bajos.
Para encontrar el albergue nos fue también algo difícil, pero entre nosotros y una pareja de una española y un inglés que conocimos en el minibus y que se alojaban en el mismo lugar pudimos llegar allí. La atención fue bastante buena, sobre todo a la llegada, pero la infraestructura era un poco dicotómica: teníamos televisión y nevera en las habitaciones y una cocina común, pero las camas eran bastante incómodas y las duchas eran... había teléfono pero no plato ni bañera...
En cuanto al resto, la playita bien y mal: a mi personalmente no me gusta y menos si, como era el caso, el mar es tranquilo y no hay olas, pero haciendo el gilipollas lo pasamos bien. Los chiringuitos de por allí eran además bastante baratos y, lo mejor de todo, el porcentaje de mujeres haciendo topless era especialmente elevado. Lo peor fue que, a pesar de habernos echado crema, no fue la suficiente y el aplastante Sol nos dejó a todos menos a Alberto con la piel como Zoidberg, especialmente a Dani y a mí. La cosa ya se va aliviando, pero he estado un par de días jodidillo, sobre todo para dormir.
Respecto a la ciudad, no tiene gran cosa pero está bien para dar una vuelta. La periferia dice mucho además del cómo es la situación del país, bastante pobre respecto a Europa occidental... y bueno, el centro en gran parte también. Para visitar hay una mezquita, una catedral ortodoxa, y el casino, además de el museo histórico-arqueológico, en el que uno puede aprender un poquillo de la historia del país.
Finalmente llama la atención la fuerte influencia española e italiana en la cultura rumana, por razones obvias. Nos ha sido más fácil hacernos entender hablando en castellano o italiano que en inglés; había pizzerías y restaurantes italianos a mansalva, así como también de kebab y sahoarma, por proximidad a Oriente Próximo; en muchos sitios se escuchaba mucha música española e incluso de rumanos cantando en castellano...
En definitiva, un viaje bonito, enriquecedor y bastante barato, salvo para mi piel.

sábado, 13 de junio de 2009

Comedia policial made in Italy

Tardaba en llegar mi encuentro frontal con las fuerzas de la injusticia y el desorden italianas, y ayer fue tal evento.
Estábamos ayer noche bebiendo en la plaza de Santo Stefano y fui a orinar al callejón, que bien podríamos llamar meadero extraoficial de la plaza. Estaba yo tan contento soltando el líquido amarillento cuando oigo detrás a los policías que me llaman. Me habían cazado. Termino de mear (ya que me habían pillado, para que cortar la meada) y me cogen y me llevan junto al coche patrulla. Decir que cuando me pillaron con las manos en la chorra eran un secreta y cuetro de uniforme, pero luego me esperaban 10 de uniforme, 2 secretas y 2 guardias de finanza que llegaron después. Un show. A las órdenes del secreta, habían venido directamente a pillarme, y éste me profería gritos de "Español erasmus de mierda", "venís aquí a joder", "se te ha acabado el erasmus", etc... Yo viéndole así, y que no me callo, le empecé a llamar nacionalista de mierda y tal. me piden los datros y les doy el carné de conducir. Me siguen dando la chapa y diciendo que si soy un animal salvaje o nosequé leches y yo les contestaba que es normal que tuviese que mear en la calle si no hay baños públicos y en los bares no te dejan entrar si no consumes o hay que pagar. A los polis se les va calentando poco a poco la cabeza y es en este momento cuando aparece Alberto para ver qué pasaba y le cogen por banda para también ponerle una multa sin venir a cuento, sólo porque me conocía. Entre ésto y el trato poco acorde que nos estaban dando, yo iba choteándome de ellos y señalando sus incongruencias y malos comportamientos. Al ver a los guardias de finanza les pregunto si su labor, que era lo que había oido, era la de luchar, entre otras cosas, contra la mafia, a lo que me responden afirmativo. Aquí me callé la boca y no dije lo que estaba pensando: "Entonces, ¿qué coño pintáis aquí?". También otro policía al que le estuve tomando bastante el pelo estuvo a punto de darme un par de ostias. Al final se contuvo por su bien y se fue a otro sitio más alejado de mí. Y si la cosa no podía ser más graciosa, es cuando llega Cagdas y viene a preguntarme qué pasaba. Al igual que a Alberto le pillan por banda con la intención de empapelarle, pero al explicar que no sabía nada, que me concocía porque había sido su compañero de habitación y, sobre todo, porque era turco y no español, le dejaron ir. Aun así, mi risa era ya incontenible y los policías se quedaban todavía más descolocados con mi actitud. Y, el gran momento, llega ahora:
-¿Tiene algo que alegar?
-Bueno, creo que ya he explicado que como no hay baños públicos etc... me he visto obligado a mear en la calle
-No, eso no, la pregunta es ¿por qué usted está borracho?
-Pues hombre, porque he bebido
Y el policía, un poco corto creo, coge y pone en la parte de mi declaración: "Sono ubrìaco perche ho bevuto" (Estoy borracho porque he bebido).
Tras firmar, me dejan marchar con mis dos multitas: una, no por mear, si no por estado de ebriedad en lugar público; la otra por negarme a dar la documentación, la cual también se la han puesto a Alberto. A mí tal vez con razón porque les di la necroCard. a Alberto, nadie lo sabe. Eso sí, tenemos que pagarlas o si no nos expulsan del país en 70 días... primero, eso no se lo cree ni Leticia Sabater; segundo, en 20 días vuelvo a España. Se creerían que éramos tontainas.
Vuelvo riéndome a carcajada limpia a donde estábamos bebeiendo, ya con la plaza medio vacía. No paro de reir durante el resto del tiempo que estamos allí. Los policías, ya menos, siguen mirando con estupefacción.
Hoy, y seguramente los próximos días, me siga riendo de todo ésto. Me reiré hasta que llegue la multa a casa, en España. Si llega, que no lo creo. Y si no, tenemos abogado pagado por el gobierno italiano.

viernes, 12 de junio de 2009

Último examen

Y por fin termino el curso, no sin sustos al pasar la última prueba de fuego. Llego y, primeramente, se cree que yo cuando le enviaba los e-mails era una chica y me dice que no ha recibido mi trabajo sobre la Revuelta de los Taiping. Mecawentó.
Sin embargo, la profesora me hace el examen sin poner más pegas; primer apregunta, las dinastías Qin y Han, las dos primeras dinastías imperiales chinas, y sus diferencias. Esta me va bien. Peor la segunda, los jesuitas en Asia Oriental, me va un poco pillada. Menos mal que me había dado por leer por encima en el manual lo que se decía de ellos y que me sonaba el tema un poco tanto de las clases, cuando ella hablaba de Matteo Ricci, como de otros años, sobre todo en lo referente a San Ignacio de Loyola. En Deusto pueden estar orgullosos de que haya salido sin muchas bajas de este ataque.
Finalmente, me pregunta, ya que no lo había recibido, sobre mi trabajo. Qué es la revuelta de los Taiping y por qué se produce. Parece que se queda satisfecha con eso. Porque era la de Historia del Arte Oriental y no la de Arte Chino, si no me ofrecería a dejarla aún más satisfecha.
Así que ahora comienzan extraoficialmente mis vacaciones, sin preocupaciones académicas, salvo por el papeleo, hasta finales de Septiembre. Tiempo libre para holgazanear, masturbarme y hacer el imbécil. Bueno, aún más que de costumbre.

jueves, 11 de junio de 2009

Canzoni per Berlinguer

Para conmemorar el 25 aniversario de la muerte de Enrico Berlinguer, político comunista italiano reconocido por promover el compromiso histórico y de ser uno de los teóricos del eurocomunismo (junto con Carrillo y Marchais), se organizaba hoy un concierto en la plaza VIII de Agosto de Bolonia. El evento estaba organizado por el Partido Democrático, partido de centro-izquierda resultante de la desintegración del antiguo PCI y que hoy en día es una de las mayores fuerzas políticas contra Berlus. Cabe destacar también que dicho partido es el que tiene mayor fuerza electoral en Bolonia. Enterado del evento me he acercado un par de horas a ver el cotarro, disfrutando un poquillo de los pocos grupos que he visto y aguantando un par de emotivos sermones sobre la figura de Berlinguer. Anque al principio no había casi nadie por la plaza, la cosa se ha ido animando poco a poco y es una verdadera lástima que mañana tenga examen y no me haya podido (bueno, más bien querido por mi bien) quedar más, sobre todo para ver a los Modena City Ramblers, bastante conocidos por estos lares y que deben dar un buen espectáculo. Pero bueno, el deber es el deber, y para uno que queda no la vayamos a cagar en el último momento. Si, mañana último examen, Historia del Asia Oriental, por lo que sigo dando el último repaso a la dinastía Tang, Gengis Khan, los Tokugawa, el Dalai Lama y su prostituta madre.

miércoles, 10 de junio de 2009

Supermercados y cajeras

Una de las cosas que uno ha de aprender cuando está fuera de casa es a hacer la compra; bueno, más que a hacer la compra, a comparar precios, calidades buscando hacer el menor daño posible al bolsillo. Aquí en Italia hay unas cuantas cadenas de supermercados, algunas nacionales y otras extranjeras y también conocidas en España. De los supermercados más importantes de Italia, si no el que más, es el COOP (de cooperativa). Es un supermercado de precio medio-alto, y tiene la curiosidad de posser dos marcas blancas, la propia de nombre COOP y una cuyo símbolo en un euro, como si de un euroahorro se tratase. Esta segunda es bastante barata y de calidad nada desdeñable. El segundo en importancia tal vez sea el Esselunga, un supermercado que presume de tener los precios más bajos de Italia aunque no siempre es así; principalmente en fruta, verdura y carnes es la mejor opción para comprar, sobre todo en lo relativo a esto último, pues hay gran variedad y a buen precio, cosa que le falta al Lidl donde normalmente compro yo. El tercero, al menos por estos lares, es el Conad, que suelen ser supermercados más pequeños. La marca blanca del Conad es de precio medio y de calidad buena. Cerca de la residencia tenemos un Conad de éstos asociado al Leclerc, supermercado de capital francés. Al parecer éste funciona como si de un Leclrec se tratase pero entre sus productos tiene la marca blanca del Conad y también sirve la tarjeta de socio del Conad. Este hipermercado es en general carillo, y por eso a pesar de ser el que más cerca tengo no suelo comprar en él salvo algunos productos en concreto, como pan, mis queridos chocapic o productos en oferta. Como ya he dicho, yo compro en el por todos conocido Lidl, con buenos precios y ofertas y que me pilla a unos 10 minutos de casa.
Y, hablando de supermercados, también es interesante hablar de las cajeras (y cajeros) en Italia; en general, son más lentos que una tortuga con artrosis; parece que no tengan sangre en el cuerpo. No sé si será que estoy acostumbrado a que en España hagan todo a la carrera, pero es que aquí da la impresión de que analizan minuciosamente cada producto al pasarlo por caja. Se toman una calma espectacular, pero son las del Leclerc las que se llevan la palma. Tal vez influya el que no sean adorables jovencitas que te alegran la vista cuando vas de compras, si no cuarentonas y menopáusicas. Y ese es otro factor por el que no suelo ir demasiado al Leclerc; las colas en caja se hacen eternas y te da tiempo hasta en pensar qué vas a hacer con tu vida dentro de diez años. Las odio.

domingo, 7 de junio de 2009

Los canales de Bolonia

Esta tarde hemos realizado el recorrido por parte de los antiguos canales de Bolonia, pues, aunque no lo parezca actualmente, Bolonia fue en su tiempo la segunda ciudad de Italia con más canales, sólo superada, cómo no, por Venecia. La red de canales de la ciudad era de casi 80km. Sin embargo, entre los siglos XIX y XX los canales fueron cubiertos y hoy sólo quedan al descubierto un par de tramos, estando casi todos ellos bajo tierra. Desde hace unos años una asociación conocida como Vitruvio se encargó de organizar visitas giadas por los canales, así que Dani, tan organizativo como siempre, se informó y se puso en contacto con ellos para hacer la visita.
El tour se divide en dos partes, una en bote y otra a pie. En la primera entramos por una especie de alcantarilla al canal de los molinos ("canale delle moline", para quienes sepan, de ahí viene el nombre de la "via delle moline"), y montamos en el bote que nos llevaría un tramo por subterráneo y otro por el exterior. Después la guía nos lleva a realizar el tramo a pie. Para ello, nos conduce hasta un punto donde, como si de la batcueva se tratase, abre una entrada en el suelo y nos hace descender. Con la luz de los cirios nos va guiando y contando cómo era el sistema de canales, por dónde estábamos pasando y curiosidades varias, enseñándonos, por ejemplo, el único puente romano de la ciudad que se conserva y que no se ve desde afuera, por el cual seguramente pasó nuestro querido Marco Celio.
Hay algunas fotos sacadas por ahí, ya subiré alguna más adelante.

sábado, 6 de junio de 2009

Tour pugliese

Rumbo al sur cogimos por una vez más un vuelo Ryanair desde Bolonia a Bari para ver Lecce, Brindisi y Bari, situadas en la región de Apulia (Puglia en italiano), lo que podríamos denominar "el tacón d ela bota". Bueno, en un principio no teníamos del todo decidido a qué ciudades íbamos a ir, ya que no sabíamos si ir a Lecce o Tarento, decidiéndonos por la primera por factores ferroviarios. En el aeropuerto nos encontramos con Tadeo, que iba a ver a sus amigas de Erasmus en Lecce, pero nos separamos de él en Bari, ya que se quedaba un rato allí antes de marchar a Lecce. Para ir de Bari a Lecce (y entodos los trayectos en tren que hicimos) compré el billete y todo, cosa que anormalmente hago. Y es que en el sur la cosa da un poquito más de cosa, y, es más, la revisora hechó del tren a un hombre que viajaba sin billete. No se andan con tonterías, no.
Lecce es una ciudad pequeña pero bastante bonita. Está llena de iglesias y basílicas, la gran mayoría barrocas o con añadidos posteriores barrocos, con un estilo mucho más cercano al barroco español que al italiano, notándose la dominación de los Austrias y Borbones por estos lares. También había restos de un teatro romano. Allí comimos en una pizzería de "Pizza al metro", es decir, donde te ponían pizzas de hasta un metro, que nos recomendaron Eva y Bea, a quienes nos encontramos por allí. Y fue esta pizzería protagoniasta de uno de los incidentes del viaje, el olvido de mi cámara de fotos allí. Cuando llegué a la estación me dí cuenta que no tenía la cámara, así que volví con Alberto pero estaba la pizzería ya cerrada. Suerte que Tadeo iba a pasar el día y la noche con sus amigas allí, le llamé y se pudo hacer con mi cámara. Muchas gracia Tadeus.
De Lecce fuimos a Brindisi, donde teníamos reservado el albergue. Éste estaba un poquillo lejos del centro y para ir a él tuvimos que crzar el golfo en barca. El albergue estaba bien y el dueño era demasiado simpático, y digo demasiado porque era tanto que llegaba a crear desconfianza. Se ofrecía a transportarnos y al día siguiente el desayuno con bastante insistencia, como si fuese un favor pero, por supuesto, era todo pagando.
Brindisi la vimos entre la tarde-noche y un poquillo la mañana siguiente. una ciudad sin demasiado que destacar: algunas iglesias y una fortaleza a la que no se puede acceder porque es zona militar.
Por último marchamos sobre Bari, también bastante chula y con un centro histórico más o menos bien conservado. Las calles, eso si, estaban bastante sucias debido a los carteles y panfletos de propaganda electoral, no sólo de las europeas si no también de las comunales (municipales) en Italia. También estuvimos junto al mar e incluso Dani y Alberto se dieron un pequeño baño, con un nuevo incidente debido a la caída al agua del móvil de Dani. Pero de Bari lo más destacable es el albergue en el que nos alojamos. Una ruina, sobre todo teniendo en cuenta lo que costaba. Recepción-cocina enana, con un recepcionista indio que no se enteraba de nada; habitaciones a las que había que subir por unas escaleras de madera con bastante pendiente; para subir a la habitación había que pasar por la de los del piso de abajo; las camas eran bastante malas, con colchones pésimos; las sábanas no estaban incluidas y había que pagarlas... Pero bueno, con el cansancio que llevábamos encima no ha sido difícil dormir para madrugar a la mañana y volver a casa.

miércoles, 3 de junio de 2009

Preparados para la muerte

Ayer Dani celebró su cumpleaños que si bien ahbía sido hace ya tiempo, aprovechó que venía un amigo suyo para celebrarlo. Como el día oficial no le habíamos regalado nada, aprovechamos la cena de ayer para hacerlo. Así le regalamos una navaja suiza y una "NecroCard"... ¿qué coño es eso?, os preguntaréis algunos. Pues he aquí el meollo de esta entrada.
Hace tiempo Alberto encontró por internet en plan coña una tarjeta por la cual un sujeto donaba tras la muerte su cuerpo para prácticas sexuales necrófilas; vamos como la tarjeta de donante de órganos. Conociendo la apertura mental que Dani y un servidor poseemos y que aceptamos la necrofilia e incluso no nos importaría que nuestro cuerpo fuese utilizado para esos fines, nos mandó la imagen de la tarjeta y tal. La NecroCard quedó entonces enterrada en nuestra memoria hasta que con motivo del cumpleaños de Dani nos acordamos de ella y dijimos... ¿y si las hacemos y se le regalamos la suya a Dani? De este modo, Alberto se puso manos a la obra y rediseñó el modelo de la tarjeta en castellano y les puso nuestros datos y fotos. Hecho ésto, fuimos a la fotocopistería, las imprimimos en buena calidad y las plastificamos. Ahora, Dani, Alberto y yo estamos preparados para el momento de la muerte. Ya no iré a ningún sitio sin mi NecroCard.
Aquí tenéis los anversos de nuestras NecroCards:Y aquí el reverso de la mía:¿A que molan?

lunes, 1 de junio de 2009

La recta final

Un mes, eso es lo que me queda en Bolonia. Comienza la recta final, los últimos momentos para disfrutar al máximo antes de que todo termine y vuelva a casa el 1 de Julio. Mirando atrás uno se da cuenta del largo camino recorrido, a pesar de parecer corto; sin embargo, tal vez intenso sea la palabra. Lejos queda la llegada a Bolonia, el acomodarse a un lugar, una gente, un modo de vida diferentes a los que he tenido durante mis 20 años anteriores de existencia. Ahora uno siente que el Erasmus es realmente gran parte de su vida, que ha visto, oído, olido, saboreado, tocado y, en definitiva, aprendido grandes lecciones. Si algo se puede decir de estos meses es que el tiempo apenas ha sido malgastado salvo en algunos momentos. Casi cada paso, cada palabra, cada sonrisa, cada lágrima, han significado algo. Algo grande. Esa es la esencia del Erasmus, al menos para mí.
Pero de momento no debemos echar cuentas. Un corredor nunca mira hacia atrás cuando ve la meta, si no que se lanza hacia ella con todas sus energías, dando cada zancada como si la vida le fuese en ello, como si fuese la última. Y para eso es este mes, para exprimirlo y beber cada segundo, sin dejar ninguna gota en el vaso.

domingo, 31 de mayo de 2009

Siena y San Gimignano

Otro fin de semana de viajecito a los ya pocos sitios que aún nos quedan por ver. Rumbo a la Toscana visitamos el sábado Siena y hoy domingo San Gimignano. La primera es bastante conocida tanto por su catedral como por ser el escenario del inicio de la última peli de James Bond, en la cual salen los ridículos Carabinieri protagonizando una persecución. Ridículos, si, porque, al contrario que la Guardia Civil, la Ertzaintza o, sin tirar muchos cohetes, la propia municipal, los Carabinieri más que imponer, con su aspecto dan bastante risa, pues su uniforme parece comprado en una tienda de disfraces de segunda mano. Pero bueno, no estamos para hablar de Carabinieri si no del viaje, aunque tal vez sea más importante hablar de las fuerzas de la injusticia y el desorden. Pero eso para otro día.
Siena es una ciudad muy bonita, casco histórico muy bien conservado y con unos precios bastante elevados en todo. Es lo que tiene vivir del turismo. A destacar la plaza del palacio del ayuntamiento y el exterior de la catedral. En toda la visita no entramos en ningún sitio, ya que cobraban por todo y no precisamente un precio simbólico. A modo de ejemplo, subir a la torre del ayuntamiento costaba la friolera de 9€. Una pasada.
San Gimignano es también bastante bonita, prácticamente limitada al casco medieval. Sin embargo, no hemos podido saborearla muy bien debido a la incesante lluvia que ha caido durante toda la mañana hasta entrada la tarde. Además hemos estado poquito tiempo debido a que, al contario de como pensábamos, el tren te dejaba en otro pueblo, llamado Poggibonsi, y había que subir en bus hasta San Gimignano. A la vuelta, como para que llegara el tren quedaba una horita y media, también hemos aprovechado para dar una vuelta por Poggibonsi, que no estaba del todo mal a pesar de no tener nada relevante.
En cuanto a anécdotas, la primera en Siena en el bus que no queríamos pagar y, como los billetes había que pillarlos en un estanco y no en el propio bus, el mismo revisor nos ha echado una monumental bronca al pillarnos dos veces sin billete. La segunda de gran relevancia ha sido cuando hemos llegado a Bolonia y yo no podía sacar mi bici porque había aparcada otra en "doble fila" y yo no podía sacar la mía. Total, que tras un rato intentándolo, hemos reventado el candado y he podido sacar la mía, llevándome también de regalo el sillín de la otra, que se veía más cómodo que el mío. Que se joda el/la gilipollas que la ha dejado ahí, leñe.

viernes, 29 de mayo de 2009

Otra asignatura finiquitada: Historia del Arte Chino

Y uno menos de encima. Este examen era tal vez al que más temor tenía debido a la dificultad que entraña estudiar un arte con una tradición bastante diversa de la occidental y que encima todos los nombres de personas, lugares, criaturas mitológicas, ritos y símbolos son en lenguas orientales (no sólo chino), lo cual hace la memorización más jodida. Pero al final la cosa ha ido bien. Tres imágenes a analizar, de forma más fácil tal vez que como lo hacemos en España, ya que al ser oral es la profesora la que te iba dando la guía, preguntándote cosas sobre la imagen, bien sean concretas o más genéricas sobre la época, lugar y/o estilo a la cual pertenecía la obra.
Aquí os pongo (más o menos) lo que me ha preguntado:No era esta misma, pero más o menos de la misma época y características. Qilin del Shendao (vía del espíritu) de una tumba de época medieval, siglos V-VI d.C., China meridional.Sakyamuni y Prahbutaratna (Buda histórico y Buda del pasado) en diálogo. Siglo VI d.C. (época Wei), norte de China.
Tampoco era éste, es más, el de la imagen que he puesto creo que es posterior. Guanyin, Bodhisatva de la compasión (como una especie de santos del budismo por así decirlo), en su trono del Potara, siglos XI-XII, época Song.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Somewhere over the rainbow...

Hoy por la tarde. Calor agobiante después de comer. Tengo que ir al centro a entregar unos libros a la biblioteca, pero de momento me espero, que el Sol pega fuerte. Sin embargo, mientras diferentes esculturas budistas pasaban ante mis ojos, el cielo se iba cubriendo de nubes. El viento es cada vez más fuerte y todo da señales de tormenta, por lo que aguardo un rato. Parece que la cosa amaina y me decido a ir y volver rápido. Durante la vuelta ya tronaba y yo movía pedaleaba con más celeridad para que el chaparrón no me pillase como hace un par de semanas. Me libro por unos minutos. Me pongo de nuevo al estudio y cuando la lluvia cesa, miro echo un vistazo hacia la ventana y veo el cielo anaranjado del atardecer. Me asomo y cuán es mi sorpresa de ver el arcoiris en un esplendor que yo no recuerdo haber visto jamás. Parece mentira que algo tan simple pueda sobrecoger a una persona, y, mientras uno estudia arte, comienza a pensar en cómo el ser humano ha tratado de plasmar la belleza durante milenios, pero tal vez no ha conseguido igualar a la naturaleza. Hemos intentado ir a algún lugar sobre el arcoiris, pero nunca podemos alcanzarlo. Aun así, somos felices; ¿en qué consiste si no la felicidad mas que en tratar de conseguir un objetivo? A medida que vivimos, vamos aprendiendo y caminando para acercarnos un poquito más al arcoiris, autorrealizándonos. Este Erasmus está siendo para mí uno d elos grandes pasos en ese camino. Pero el arcoiris ahí estará siempre, inalcanzable. Porque vivimos de nuestros sueños, y, si los lográramos todos, ¿de qué serviría vivir?

martes, 26 de mayo de 2009

Después de Tallin, Riga

Continuando, ya desde casa, con el relato de las aventuras por países bálticos, toca hablar de la visita por Riga.
La primera noche poca cosa hicimos: instalarnos en el albergue, donde compartíamos habitación con tres finlandeses, dos escocesas y un indio, e ir a cenar y tomar una cerveza en un sitio rollo alternativo bastante baratico con decoración a lo antro francés del siglo XIX (se llamaba Belle Epoque para más reseñas).
El día siguiente lo dedicamos a hacer el grueso de la visita por la ciudad. Para mi gusto era más bonita Tallin, pero Riga me dejó muy buen sabor de boca, sobre todo la catedral ortodoxa, donde echaron la bronca a Estefanía por cojerle a Alberto del brazo, la catedral luterana, donde subimos a lo alto de la torre para contemplar desde allí toda la ciudad, o el barrio modernista. La gran anécdota del día fue que Alberto se fue sin pagar del restaurante donde comimos y al de 5 minutos de haber salido de allí un camarero apareció corriendo para cobrar lo que se le debía. La noche la pasamos tranquilamente hablando en el albergue.
El lunes dimos otra vuelta por la ciudad más tranquilamente viendo algunas cosas que nos habíamos dejado en el tintero, como el palacio de la ciudad (no sé por qué llamado castillo) o hacer un paseillo por la ribera del río Daugava. Aprovechamos también por fin para comer en un restaurante típico. Y, tras otra noche tranquila, levantarse más o menos temprano para regresar a casa, junto a nuestras máscaras de gas, que han podido ser subidas al avión sin que pensaran que éramos terroristas, aunque Dani ha tenido que dejar la lata porque contenía líquido. No sé para que se preocupan tanto por la seguridad, si ya fliparán cuando un día suba yo un cuchillo de Chatelperron hecho con sílex...

domingo, 24 de mayo de 2009

Al habla desde Letonia

Después de haber estado por Tallin, hemos llegado sanos y salvos a Riga. Aprovechando que tenemos conexión gratuita desde el albergue voy contando un poquillo cómo nos ha ido.
Llegamos a Riga y desde aquí tiramos a Tallin en autobus. El trayecto de unas cuatro horas y media fue tranquilo y pudimos aprovechar para descansar. Además compramos billete del autobus de clase alta, que salió bastante barato, y teníamos espacio para estar cómodos y café y chocolate de máquina gratis, por lo que Alberto y yo nos inflamos.
En Tallin cambiamos (yo saque del cajero) dinero y cogimos el tranvía para ir al hostal. Nos confundimos un par de veces, primero en la dirección y luego de parada, pero tras buscar un rato llegamos. Después de instalarnos dimos una vuelta por los alrededores y buscamos un sitio para cenar. Escogimos un restaurante con decoración medieval, bastante chulo, de comida tradicional estona. Las camareras y camareros iban vestidos con vestidos de época y tal. Luego fuimos a tomar una cerveza y nos informamos sobre un par de clubs de striptease para, quizás, ir al dia siguiente.El viernes lo dedicamos a ver la ciudad, principalmente el casco histórico medieval, muy bien conservado. Visitamos iglesias protestantes y ortodoxas, cosa que no habia hecho antes, y lo cual es bastante interesante para comparar con lo católico. También entramos en una tienda de antugüedades donde Dani y yo compramos unas máscaras de gas, la mía por 2€, pues era de niño, y la de Dani por 10€, que era de adulto y más completa, con respiradero y todo.
A la noche nos fuimos de fiesta, pasando primero por el supermercado para comprar algo de comer al día siguiente y de beber a la noche, y cenando después en el Hesburger, una especie de Mierdonald's o Burryking pero de mejor calidad y más barato. Tambien aprovechamos la ocasion y en la misma discoteca donde estabamos subimos al piso de arriba a ver striptease. La jugada de meter en los tangas billetes de dos coronas estonas (0'34€) no funcionó bien; Dani dio 25 coronas y la striper se cabreó. Ni siquiera nos enseñó la rajita. Después de allí todos se fueron para el hostal menos yo, que callejee un rato y me mojé con la lluvia.Al día siguiente ya dejamos el hostal, dijimos adios a Tallin (Y a Estonia) y llegamos a Riga. Pero es es ya otra entrada.

martes, 19 de mayo de 2009

Un examen peculiar

Geografía histórica de la antigüedad era el examen que hoy tocaba hacer, tal vez el más fácil que he hecho en la carrera. A las 13:00 era la hora programada para el comienzo del mismo, pero ya que Alberto, Vicky y yo estábamos allí un buen rato antes y la profesora al pasar nos ha visto, nos ha llevado a su despacho para ir haciéndolo. Lo curioso ha sido cuando nos ha dicho "venga, pasad los tres que os lo hago juntos". De este modo, empezando por Vicky, comienza el examen para, en el momento oportuno (o más bien inorportuno) cortarle el discurso y pasarle la bola a Alberto, que, a pesar de tocarle hablar de lo que mejor se sabía (el cálculo de la rotondidad de la Tierra realizado por Eratóstenes), se ha quedado en blanco, siendo yo el que ha debido deshacer el entuerto, no sin un pequeño problema al principio de aclaración de ideas en mi mente. Después de mi intervención, Alberto vuelve a ser el objetivo, exponiendo con corrección justamente lo que dimos en la única clase a la que no habíamos acudido y que habíamos estudiado por los apuntes de Dani. Qué crack.
Otro examen al bolsillo y ya quedan solo dos. Eso si, los dos más jodidos. Tengo a los chinorris un poquillo atragantados. Si es que tienen unos nombres...

lunes, 18 de mayo de 2009

La ciudad del Concilio

Y no es Rivendel, si no Trento donde ayer nos tocó ir. A Trento teníamos pensado ir, empalmando con Bolzano, algún fin de semana entero, pero viendo que los findes escasean y que Trento se podía ver en un día, decidimos hacer el viaje de 6 horas (3 ida y 3 vuelta) en un día. Aproveché ambios viajes para estudiar un poquillo de arte chino, que ando con el tiempo apretado y más teniendo en cuenta que vamos unos días a tierras bálticas entre exámenes.
Trento es una ciudad bastante bonita, con un aire algo diferente al resto de ciudades italianas, tal vez por ser bastante germanizada (allí tienen como lengua co-oficial el alemán) debido a razones históricas. A la mañana vimos un par de iglesias y el castillo de la ciudad "castello del Buonconsiglio", que a su vez tenía varias salas a modo de museo arqueológico de la ciudad. Después de comer visitamos el centro, la plaza del duomo principalmente, donde había un festival cultural con artistas y artesanos dando rienda suelta a su creatividad en la calle y actuaciones de grupos de música y baile (y capoeira). También había un panel en el que podías dejar tu mensaje en un post-it, lo cual hicimos dejando algunas cosas para la posteridad. De la plaza me gustó mucho la fuente de Neptuno, más bonita que la de Bolonia y en la cual me hubiese gustado bañarme.
En el duomo había misa y mucha gente la primera vez que entramos, así que esperamos a más tarde, cuando la misa (unas comuniones parece ser) había terminado pero aún había bastante gente dentro, por lo que nos tuvimos que cortar un poco de liarla. En si el duomo del concilio no es nada del otro mundo salvo por el baldaquino barroco.Volviendo del centro a la estación, Dani y Estefanía se hicieron con un par de bicis que algunos descuidados o demasiado confiados tridentinos habían dejado sin candar y esperamos una horita tranquilamente en el parque junto a la estación a la hora de salida del tren.

viernes, 15 de mayo de 2009

El mercado de la Montagnola

Hace tiempo que quería dedicar una entrada al mercado de la Montagnola, un mercadillo que se realiza los viernes y sábados en Bolonia en el parque de la Montagnola, en pleno centro de la ciudad. Es como el típico mercado que también se hace en practicamente todas las localidades de España una vez por semana, pero a lo grande y con una gama de productos bastante más amplia. Así, también podríamos decir que tiene mucho de los puestos de baratijas (collares, pulseras, anillos...), camisetas y cosas de adorno que suele haber en fiestas patronales, además de otras cosas.El mercado tiene varias secciones que a veces se entremezclan: ropa y complementos de mujer, utensilios para el hogar, calzado, juguetes, gafas de sol estrafalarias, baratijas... Pero sin duda las que más llama la atención es la zona gótico-friki y "tecnololita", donde puedes encontrar desde los típicos parches y camisetas heavys hasta corsés, ropa de cuero para sadomasos (y para los que no) o gafas de aviador pasando por horteradas como minifaldas y bolsos con colores llamativos o frikadas (chulísimas por cierto) como figuras de Predator o cabezas de Terminators.También están cerca el par de puestos de camisetas humorísticas, más de una vez frecuentado por nosotros y donde Alberto me compró hace tiempo mi camiseta de "yo no he votado a Berlusconi".Como véis, puedes encontrar de casi todo y a precios bastante buenos. Sin embargo, por muchas cosas que llegue a tener el mercado de la Montagnola, le falta la magia gitana que tienen los mercadillos en España. El ir paseando por allí y no oir un grito de "niña, bragas a un euro" o "ay payo, todo barato barato, como las rebajas del Corte Inglés pero sin escaleras" le quita emoción al asunto.

lunes, 11 de mayo de 2009

Le cinque terre

Este fin de semana ha tocado moverse hacia "le cinque terre" (las cinco tierras), un "parque nacional" en la costa de la provincia de La Spezia con cinco pueblos muy bonitos todos ellos.
Para emprender la aventura alquilamos una fragoneta y nos pusimos rumbo a nuestro destino atravesando los Apeninos, parando en un par de pueblecitos y comiendo en un prado. Ya había visto los Apeninos cuando fui a Florencia con mis padres, pero la zona por la que cruzamos esta vez era bastante más bonita. También paramos un pequeño rato en La Spezia.
Tras unas cuantas horas de viaje debido al trazado de la carretera por montaña y a que un par de veces nos confundimos, llegamos a Riomaggiore, el pueblo de las Cinque Terre más al sur y donde teníamos reservada la pensión. Dejamos nuestras cosas en la pensión, que era una casa situada en lo alto del pueblo con vistas al mar, y fuimos a cenar al embarcadero para luego ir a la playa de noche, donde algunos nos pegamos un bañito. La playa era de piedras y no de arena, con su ventaja de no acabar lleno de arena pero el inconveniente de que dolía un poco al andar sobre las piedras.
Al día siguiente nos dispusimos a hacer el recorrido de 9 km a pie por todos los pueblos. El camino es, por así decirlo como un videojuego; a cada pueblo que avanzas la cosa se va complicando y, si la primera parte es corta y llana, las últimas son más largas y llenas de subidas y bajadas por la montaña. Durante el camino algunos se quedaron atrás y estuvimos todo el rato pendientes de si nos alcanzaban o no, a la par que nosotros avanzábamos cada vez más fatigosamente. En el último pueblo fuimos a la playa, donde estuvimos un ratito porque teníamos que volver atrás en tren y ayer había huelga de trenitalia, por lo que teníamos que estar al tanto de cuándo pasaba alguno.
Después de merendar cogimos la furgo y volvimos a Bolonia en un viaje más corto y tranquilo por la autopista, llegando ya de madrugada.