domingo, 14 de diciembre de 2008

San Marino, armas para matar al vecino

Sàbado, 8:35. Salimos de Bologna en tren hacia Rìmini.
10:05. Llegada a Rìmini.
10:30. Salida de Rìmini hacia San Marino.
11:15. Llegada a San Marino... Comienza la disparatada aventura de 6 Erasmus en la piccola Repùblica.
Llegamos a San Marino y lo primero que nos encontramos son... una multitud de tiendas de souvenirs y armas, lo que caracteriza a todo el casco històrico, que es lo que visitamos. Y es que en San Marino puedes encontrar multitud de cosas que estàn prohibidas su venta en Italia o es difìcil o caro por tema de impuestos, sobre todo armas (me compré una katana, no corta por otra parte, por 7€), llegando a encontrar hasta tàsers. Lo que màs me sorprendiò (y cabreò) fue ver que vendìan muchosobjetos con sìmbolos y consignas fascistas y nazis, vamos, para hacer negocio con los retras estos.
El centro històrico de san Marino me encantò: una ciudad medieval en un alto, rodeada por la muralla, las calles muy bien conservadas... si no fuera por la existencia de mil tiendas con sus lucecitas y sus mierdecitas, me habrìa sentido como transportado a 600 años atràs.
La mañana la dedicamos a visitar las tres torres-fortaleza de la ciudad, en la segunda de las cuales tuvimos problemas con la taquillera, que no querìa dejar entrar gratis a Dani con su tarjeta Euro Joven, y luego no le dejò entrar a estefanìa porque se le habìa caducado hacìa un mes. La tìa ademàs super borde, por lo que nos cabreamos y comenzamos a expoliar unas cuantas placas de "Peligro de caìda" (un total de cuatro). Las torres personalmente me gustaron bastante, sobre todo la primera que era la màs grande. Las vistas, sin embargo, estaban empañadas por la espesa niebla que habìa, aunque habìa puntos en los que si se avistaban grandes paisajes, de montaña (los Apeninos) a un lado, y valle al otro.
Vistas las torres, buscamos un sitio para comer, sin encontrar nada barato. En el lugar donde comimos vendìan también unas tabletas de chocolate autòctono (entre otras cosas), y como nos sentamos en una mesa al lado de donde estaban dichas tabletas, aprovechamos para llevarnos (sin pagar, por supuesto) una de recuerdo, que resultò ser nuestro postre.
La tarde la dedicamos a dar un paseillo por la ciudad, ver por fuera el duomo, porque estaba cerrado, y el palacio, para ya partir rumbo a Rìmini y desandar lo andado hasta llegar a Bolonia.





viernes, 12 de diciembre de 2008

Nochevieja en Bolonia!

Con el cuerpo hecho un guiñapo estoy frente al ordenador otra vez escribiendo, obligado por la fuerza mayor de contar lo acontecido ayer.
Como ya he mencionado un par de veces por ahì, habìamos estado preparando la nochevieja (aquì Capodanno) universitaria, idea gestada en el viaje a Parma y que yo mismo me puse manos a la obra para ejecutarla creando un evento en Facebook y diciendoselo a la gente conocida de por acà. La idea era hacer un botellòn a partir de las 22:00 en la plaza de Santo Stefano (el botellòdromo oficial de Bolonia, xD) y luego ir a la Plaza Mayor a "tomar las uvas".
Pues bueno, allì fui puntual a la plaza como buen organizador (no asì Dani, que llegò una hora tarde) para encontrarme con que no habìa nadie (me lo esperaba), pero poco a poco fue llegando gente, algunos conocidos, porque los Erasmus nos conocemos casi entre todos aunque sea de vista, pero ninguno de ellos era de los confirmados a la cita a través del Facebook, lo que me fue alegrando, pues se veìa que el boca a boca habìa funcionado bien. Ya llegò al de poco Giuliano y un poco màs tarde Arié, y asì hasta que la plaza se fue medio llenando. Destacar las llegadas de Alberto "Arbolt" con la gorra de revisor de Trenitalia comprada por E-Bay y la de Dani, en la que hubo que descorchar la primera botella de champàn para decir "joder, por fin has llegado muchacho, xD". Para Txikiteros y cardiffeños que me lean, comentar que yo bebì mi querido Sol Blanco, el cal también gustò a la gente que lo probò.
Poco a poco los efluvios iban subiendo a la cabeza y la cosa animàndose. A las 24:00 tocò dar las campanadas improvisadas, es decir, a grito pelao, tras lo cual se descorchò la segunda botella de champàn que casi golpea a no recuerdo quien en la cara.
A partir de ahì la cosa fue llevada por las riendas del bebercio hasta ir al Corto Maltese, que se petò en poco tiempo y donde no aguanté demasiado, yendo a cumplir la ùltima misiòn programada para la noche, que no tuvo demasiado éxito porque ese fregaplatos no creaba mucha espuma.
El resto de la historia tiene bastantes cosas que destacar pero no creo oportuno contarlas por aquì, asì que dejo por el blog hasta otro dìa, seguramente para contar como fue la cosa por San Marino. Si si, nos vamos de visita a otro paìs, xD.




martes, 9 de diciembre de 2008

Mantua

Tras el puentecico, vuelvo a la carga para relatar las aventuras por Mantua del domingo. En un principio tenìamos planeado ir a Turìn o si no a San Marino, pero al final ni lo uno ni lo otro, e hicimos un viaje de solo un dìa.
Después de los avatares que siempre narro, llegamos a Mantua, no sin armarla en el tren un buen rato con diversas cancioncillas (hay vìdeos por ahì, algùn dìa los colgaré). En Mantua, de nuevo el mismo procedimiento de buscar la oficina de turismo para hacernos con unos mapas etc.. y nos pusimos a visitar un par de iglesias y el palacio ducal y el castillo por fuera, debido a que era muy caro, no nos querìa dejar pasar por estudiantes de Historia del Arte (tampoco lo éramos, pero bueno, hay que intentarlo) y encima Giuliano (que como he dicho alguna vez, pese a su nombre, es chino) le querìa hacer pagar sin descuento por ser extracomunitario. Tras discutir con la stroza aquella, pensamos en volver a la tarde, pero cuando volvimos estaba todavìa la misma. Podìamos haber entrado por la salida, es mas, yo lo hice pero volvi para avisar al resto de que se podìa, pero no quisieron hacer uso de la picaresca de la que poco a poco me estoy imbuyendo (asì acabaré volviendo yo con los gastos pagados por el gobierno italiano, xD). Tras comer en un self-service de donde sustraje... bueno, eso da igual, fuimos al duomo, donde si que fuimos màs rapaces y nos colamos en la cripta siguinedo a un grupo de turistas con guìa. También aproveché para encender unas velitas sin dar donativos a la Iglesia eso si, que no se merece ni una perra chica.
Dimos unas cuantas vueltas por la ciudad hasta llegar a un parque bastante grande, y volvimos a la estaciòn para volver a casa, vualta que se hizo larga hasta llegar a Mòdena, donde tenìamos que hacer transbordo.




viernes, 5 de diciembre de 2008

Arrestado por los carabinieri

Tengo frìo. La humedad del calabozo aùn està en mis huesos. Tres horas encerrado allì parecieron siglos. No puedo levantar cabeza. Jamàs pensé que ocurrirìa eso. Pero no me arrepiento de hacer lo que hice. Menos mal que Dani vino a pagar la fianza. Ahora le debo 300 €. Pero la mala experiencioa y los moratones de las ostias de los carabinieri permanceràn, lo primero para tioda la vida, lo segundo, al menos, se borrarà en un tiempo.



















Todo es broma eh! No os lo habréis creìdo, verdad?

martes, 2 de diciembre de 2008

Nueva asignatura

La semana pasada comencé una nueva asignatura, Historia Contemporànea de Italia, y hoy me apetece hablaros un poquillo de ella, porque si, como ya hice cuando empecé las primeras clases del curso. La asignatura tiene bastante buena pinta: el profesor parece simpàtico, se le entiende bastante bien cuando habla, apoya sus exposiciones con una presentaciòn en PowerPoint en inglés, y nos da bastantes facilidades a los estudiantes de intercambio, que ademàs somos pràcticamente la mitad de la clase, estando entre ellos Pedro y Masa, de mi residencia, los cuales yo no sabìa que estudiaban Historia (y ellos tampoco, es màs, a Pedro le debieron decir que yo estudiaba Derecho o algo asì, serà por la cara de abogado que tengo, xD).
Y bueno, dicho todo ésto me he dado cuenta de que no me ha dado para nada la entrada esta, siendo tal vez la màs corta de todas. Comentar que el "Capodanno Universitario" parece ir bastante bien (lo que me darà en su dìa para una interesante entrada, jejeje), que me he convertido en biògrafo oficial de Berlusconi en el CILTA (la clase de italiano) y felicitar también por acà a Maitane.
Y sin nada màs que decir por hoy (bueno si, que ya he subido alguna foto de Parma), os digo que buena suerte y que vivàis a tope los pocos (o muchos, quién sabe) dìas que os quedan de vida. Ciao!

lunes, 1 de diciembre de 2008

Parma o la batalla del parque ducal


Comienzo Diciembre con una nueva entrada sobre un nuevo viaje dominical.
Como siempre, madrugòn, duchita para despejarse, preparaciòn de enseres y marcha hacia la estaciòn con el tiempo justito para coger el tren y esta vez dejando atràs a Estefanìa, que se habìa dormido y ya iba màs tarde con la moldava de su piso, y el grumete Cagdas, que vino conmigo hasta la parada del bus pero se echò atràs porque llovìa. La lluvia parecìa que podìa empañar la excursiòn, pero no fue asì, ya que sòlo la tendrìamos que soportar un ratillo llegados a Parma. En el viaje en tren también pudimos observar los campos nevados, augurio de lo que también nos aguardaba allì, ya que en la propia Parma también habìa nevado esa mañana y nada mas llegar ya anduvimos tiràndonos algunas bolas de nieve. Pero lo gordo vendrìa màs tarde.
Lo primero que hicimos fue ir a la oficina de turismo a coger unos mapas de la ciudad e informarnos de dònde estaban los sitios a visitar. Asì, fuimos a ver el teatro Farnesio y la galerìa Nacional, cuya entrada conjunta valìa 3€. El teatro es renacentista, en madera, y con varios frescos en las paredes. En la galerìa se podìan ver desde restos arqueològicos de época romana hasta cuadros neoclàsicos, pasando por lo medieval, renacentista y barroco.
Tras la espera a Giuliano, que se debiò perder por allì, nos encontramos con Estefanìa y la moldava, que ya habìan llegado, y pusimos nuestros pasos hacia el duomo, bastante bonito y con frescos de Correggio. También visitamos una o dos iglesias màs (la verdad es que me estoy cansando de tanta iglesia italiana) y nos fuimos a comer, la mayorìa en una pizzerìa de èlite a falta de algo màs barato, y Mariano, Nacho y yo la comida traìda desde casa, que hay que ahorrar.
Tras la comidica, fuimos al parque ducal, donde està el palacio ducal de los Farnesio. Pero el palacio nos la resbalò, centrando toda nuestra atenciòn en la nieve que habìa en el parque, iniciàndose asì una pequeña batalla en la que participamos Dani, Alberto, Victoria, Giuliano y yo, con intervenciones esporàdicas de Mariano. Los demàs, unos sosainas. Terminada la refriega, fuimos mojados y con las manos calientes por la nieve de vuelta a la estaciòn, donde tomamos unos cafecitos (bueno, yo un chocolate) antes de volver mas o menos pronto a casa en tren.
En este viaje de vuelta, yo fui el ùnico que volviò sin billete, tocàndome huir del revisor con fortuna, pues bajé en una parada por un vagòn y subì a otro. El resto del viaje estuvo salpicado por conversaciones variopintas y por planes para el pròximo puente (probablemente Turìn), la nochevieja universitaria y finales de Enero a Cracovia, al que seguramente no vaya.
Y bueno, sin nada màs que contar por hoy, me despido con esto y un bizcocho.