lunes, 1 de diciembre de 2008

Parma o la batalla del parque ducal


Comienzo Diciembre con una nueva entrada sobre un nuevo viaje dominical.
Como siempre, madrugòn, duchita para despejarse, preparaciòn de enseres y marcha hacia la estaciòn con el tiempo justito para coger el tren y esta vez dejando atràs a Estefanìa, que se habìa dormido y ya iba màs tarde con la moldava de su piso, y el grumete Cagdas, que vino conmigo hasta la parada del bus pero se echò atràs porque llovìa. La lluvia parecìa que podìa empañar la excursiòn, pero no fue asì, ya que sòlo la tendrìamos que soportar un ratillo llegados a Parma. En el viaje en tren también pudimos observar los campos nevados, augurio de lo que también nos aguardaba allì, ya que en la propia Parma también habìa nevado esa mañana y nada mas llegar ya anduvimos tiràndonos algunas bolas de nieve. Pero lo gordo vendrìa màs tarde.
Lo primero que hicimos fue ir a la oficina de turismo a coger unos mapas de la ciudad e informarnos de dònde estaban los sitios a visitar. Asì, fuimos a ver el teatro Farnesio y la galerìa Nacional, cuya entrada conjunta valìa 3€. El teatro es renacentista, en madera, y con varios frescos en las paredes. En la galerìa se podìan ver desde restos arqueològicos de época romana hasta cuadros neoclàsicos, pasando por lo medieval, renacentista y barroco.
Tras la espera a Giuliano, que se debiò perder por allì, nos encontramos con Estefanìa y la moldava, que ya habìan llegado, y pusimos nuestros pasos hacia el duomo, bastante bonito y con frescos de Correggio. También visitamos una o dos iglesias màs (la verdad es que me estoy cansando de tanta iglesia italiana) y nos fuimos a comer, la mayorìa en una pizzerìa de èlite a falta de algo màs barato, y Mariano, Nacho y yo la comida traìda desde casa, que hay que ahorrar.
Tras la comidica, fuimos al parque ducal, donde està el palacio ducal de los Farnesio. Pero el palacio nos la resbalò, centrando toda nuestra atenciòn en la nieve que habìa en el parque, iniciàndose asì una pequeña batalla en la que participamos Dani, Alberto, Victoria, Giuliano y yo, con intervenciones esporàdicas de Mariano. Los demàs, unos sosainas. Terminada la refriega, fuimos mojados y con las manos calientes por la nieve de vuelta a la estaciòn, donde tomamos unos cafecitos (bueno, yo un chocolate) antes de volver mas o menos pronto a casa en tren.
En este viaje de vuelta, yo fui el ùnico que volviò sin billete, tocàndome huir del revisor con fortuna, pues bajé en una parada por un vagòn y subì a otro. El resto del viaje estuvo salpicado por conversaciones variopintas y por planes para el pròximo puente (probablemente Turìn), la nochevieja universitaria y finales de Enero a Cracovia, al que seguramente no vaya.
Y bueno, sin nada màs que contar por hoy, me despido con esto y un bizcocho.



1 comentario:

Anónimo dijo...

joseb!!!te podias aprendr el nombre de la moldava o ke?jajajjaja.te entiendo..ami la mitad tb se me eskapan..sobre todo el de esas dos vaskas pedorras..!!!;-)komo era?hilaria y..¿?buf!!jajaja.menos mal que stoi yo ahi subiendo el nivel de la Tierra y con un nombre entendible x la mayoria..jajaj.y lo de la fiesta..malentendidos..¿?nose nose..el extrarradio vetado para mi..pero mila esker otra vez!! (eso capisci?si no..pidele ayuda al gran Masa!!!jjejejej)muxuuuu!!