lunes, 17 de noviembre de 2008

Verona, capuletos y montescos

Un domingo màs aprovechamos para embarcarnos en una nueva excursiòn, esta vez a Verona como ya escribì el sàbado.
Quedamos como siempre en la estaciòn de tren para coger el que salìa a las 9:37, pero entre que algunos llegaron un poco justitos de tiempo y las colas que habìa para sacar billete, perdimos el tren. El siguiente salìa dos horas màs tarde, asì que aprovechamos para ir a tomar algo para hacer tiempo. Ya con tiempo, volvimos nuestros pasos hacia la estaciòn y cogimos el tren, que nos dejò en Verona a las 13:15. Lo primero que hicimos fue agenciarnos unos mapas de la ciudad en la oficina de turismo y de allì comenzamos a caminar hacia la "Arena", es decir, el anfiteatro romano. Por el camino paramos a comer un Kebab, donde Cagdas se entretuvo un buen rato hablando con los trabajadores, que eran turcos como él (al menos podìa haberse sacado un descuentillo...). En la entrada del anfiteatro nos reunimos con Tadeo y Mery, que habìan estado un par de dìas por Turìn y habìamos quedado allì con ellos. Por allì andaban unos tipos vestidos de soldados romanos, con los cuales me saqué unas fotillos a cambio de una propinilla. Al ir a sacar la entrada para el anfitreatro, nos enteramos de que habìa por 10€ un bono para entrar a todos los monumentos durante todo el dìa. El problema es que no habìa para todos, asì que fuimos a un estanco a comprar el resto, no llegando tampoco y teniendo que ir a otro. Tras estos avatares, volvimos al anfiteatro, el cual nos gustò a todos, a pesar de ser en mi opiniòn, mas bonito por fuera que por dentro. Tras el anfiteatro, fuimos a la "casa" de Julieta, pues en Verona està ambientada "Romeo y Julieta" y el turismo de dicha ciudad saca jugo de ello inventandose sitios como la susodicha casa o la tumba de Julieta. Allì se sacaron todos unas foticos en la estatua de Julieta tocandole una teta, como es tradiciòn. A mi se me ocurriò hacer algo mas burro, pero pasé de hacerlo. Curioso era que a la entrada de la casa, habìa unos muros llenos de post-its y pintadas en los que la gente juraba amor eterno a sus parejas, lo cual causò entre algunos de nosotros la mayor de las mofas e hizo que yo me burlara de ello escribiendo una de estqas notitas en las que puse "Whiskey, ti amo".
Tras ver los falsos monumentos, fuimos a la Torre Lamberti, desde la cual se puede contemplar toda la ciudad. Para subir habìa dos maneras: o andando 300 y pico escalones, o en ascensor. Resulta que nos dijeron que para subir en ascensor habìa que pagar 2€, lo cual no era mas que un sacacuertos, ya que descubrimos que podìamos haber subido sin pagar, y, de hecho, al bajar lo hicimos. Pero bueno, la subida a pata nos vino bien para hacer un poco de sano ejercicio.
Tras la torre, anduvimos a la catedral y a la iglesia de Santa Anastasia, en la cual habìa misa y el cura daba su sermòn como si estuviese dando un mitin.
Por ùltimo, fuimos al teatro romano, bastante soso si no fuera porque junto a él habìa un museo arqueològico con los restos romanos allì hallados.
Pasadas las horas, fuimos de vuelta a la estaciòn para volver a casa. Viaje de vuelta tranquilo y con un par de cabezaditas debidas a la visita de Morfeo, y llegada a eso de las 22:30 a Bolonia.
Y hoy, como todos los lunes, descanso, claro està.















1 comentario:

Andertxo dijo...

Se ve k lo pasaste bien eh jajaja
Bueno tio, ya hemos estado desfasando en la multi Asier, tú y yo asik simplemente me paso.
Un abrazo!!!